Durante el testimonio en el juicio por delitos de lesa humanidad cometidos en los ex Centros Clandestinos de Detención del sur del Gran Buenos Aires, conocidos como Pozo de Banfield, Pozo de Quilmes y El Infierno, Néstor Busso, comunicador, fundador de Radio Encuentro de Viedma y uno de los fundadores del Foro Argentino de Radios Comunitarias (FARCO), reconoció al represor Miguel Etchecolatz como uno de sus secuestradores durante la última dictadura cívico militar en Argentina, entre 1976 y 1983.

Etchecolatz falleció este sábado a los 93 años.

Busso, que debió exiliarse en Brasil porque “si me volvían a encontrar era boleta”, declaró como testigo por haber sobrevivido al Pozo de Banfield y relató el momento en el que fue liberado en La Plata.

Me daba cuenta que circulábamos por el centro de La Plata hasta que en un momento se paran en una esquina. Yo no sabía si me iban a matar o a liberar”, expresó. Y agregó: “Una de las cosas que me mantuvo lúcido en todo momento era que no les creía nada. Era permanentemente un juego de que ahora te matamos, ahora te llevamos”.

Luego – continuó su relato el actual responsable de Políticas Públicas de Comunicación de FARCO – “me sacaron la venda y este hombre me dijo ‘no mires a los que están adelante, a mí mirame, porque yo lucho por la patria y no tengo ningún problema’”. Una vez que le sacaron las esposas le indicaron que se baje del auto, camine y no mire hacia atrás: “El auto paró, me dio un empujón y yo salí”.

A Busso lo liberaron en el centro de la capital bonaerense y al caminar unos pocos metros se encontró con integrantes de su familia, entre ellos su padre. “Luego supe por el relato de mi esposa, mis padres y mis suegros, que a mi familia le habían avisado horas antes que yo iba a salir en libertad”.

Años después, una vez que regresó del exilio, el comunicador reconoció la voz de ese hombre que le dio la libertad en un programa de televisión: “Reconozco la voz de (Miguel) Etchecolatz. No sólo la voz, sino la forma de discurso, su forma de hablar. Aunque no lo vi, piensen que yo estaba hace 50 días con los ojos vendados. O sea, el sentido que yo tenía agudizado, les aseguro, era el auditivo”.

Estoy convencido de que quien estaba en el auto en el momento de mi liberación y me empujó del auto era el comisario Etchecolatz, aseguró.

Además, sostuvo que durante el secuestro que vivió, su familia “hizo muchas gestiones por mi liberación, entre ellas la presentación de un habeas corpus ante el juez Leopoldo Ruso. Ese juez – comentó Busso – “pidió informes a la Policía y al Ejército (eso está el expediente en la causa del Juicio a los Comandantes, en al causa 13), le dijeron que yo no había sido detenido y rechazó el habeas corpus.

Quiero decir esto porque ese Poder Judicial recibió la información de que yo había sido secuestrado y lo que hizo fue rechazar el habeas corpus. Estamos 45 años después analizando lo sucedido, manifestó.

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