Como escribe Ferrer en “Balada para un Loco”, “las callecitas de Viedma tienen ese que se yo…¿viste?”.

En realidad, las veredas de Viedma son una sorpresa a cada paso.

Y la acera de 25 de Mayo entre Alsina y Garrone, es un verdadero insulto a la urbanidad.

Definitivamente, es imposible transitar un tramo de más de 10 metros porque raíces se han transformado en matas que generan una rara selva en pleno centro, a pasos de la moderna Buenos Aires y a metros de la histórica Residencia de los Gobernadores.

Tanto que los transeúntes deben bajarse a la calle para poder pasar!!!

Una desidia con aristas de vergüenza allí donde otrora funcionó la residencia femenina del Instituto de Educación Física y que en la actualidad está parcialmente demolido.

Una postal que deberían los frentistas cuidar aunque por la “altura” de la vegetación es claro que poco les importa.

Vivir en comunidad implica cumplir y respetar normas de convivencia.

O aceptar las multas y penas…

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