Como el personaje de Edgar Alan Poe, lo hizo de nuevo.

Alejandro Marinao volvió a traicionar al peronismo rionegrino, a los afiliados y adherentes, y fue mucho más lejos: traicionó a sus pares del bloque del Frente de Todos.

Lo llamativo (y por averiguar) es por qué lo siguen soportando en el seno del bloque y, peor aún, sigue participando en reuniones políticas como la del último  viernes en San Antonio Oeste y nadie le dice nada.

Es evidente que, luego de haber manejado a su antojo el bloque legislativo durante más de 8 años, los tiene a todos con algún muerto en el placard.

Si así no fuese, es inaceptable que no se lo haya expulsado sin más trámite de su banca y transformado en un paria para el peronismo.

Aunque para el peronista real y genuino, lo es: paria, cobrador de seguro usando un acto partidario, insultante por hacerse pagar el teléfono por una municipalidad siendo diputado o “garca” por sacarle la comida de la boca a una madre con un hijo discapacitado.

Como el médico de Poe, Marinao los hipnotiza como a idiotas a legisladores, concejales y funcionarios de organismos nacionales sin distinción.

Semanas atrás Marinao se reunió con la gobernadora Arabela Carreras (VER Agencia ADN) en lo que se difundió como una “inocente” reunión para evaluar la situación de Sierra Colorada y la Línea Sur (?!?!)

No lo cree ni un niño de jardín de infantes. Un gobernante cuando se reúne con un legislador hablan de un tema específico o anuncian algo importante.

Dos días después del encuentro, Carreras renunció a la ministro de Educación de entonces, Jara Tracchia.

En realidad y según pudo establecer este medio, se cree que Marinao fue a alertarle a la mandataria que integrantes de su bloque iban a presentar una grave denuncia: el hijo de una funcionaria de Educación aparecía como proveedor del Estado en más de 60 millones de pesos y con sólo 19 años.

La denuncia se hizo, pero ya la mandataria había anunciado el cambio de ministros y el efecto mediático y político fue igual al de una cañita voladora en año nuevo.

En el bloque, sobre todo del lado del “sorista” rescatista barilochense, estaban que trinaban con el “engañador” de baldozas.

Sin embargo, pasadas las semanas, se lo ve orondo a Marinao con los dedos en V en la foto del encuentro del sorismo en SAO.

Ya es una verdad inocultable: Hay peronistas que aceptan que el patrón se acueste con la mujer a cambio de monedas.

Como el personaje del genio del terror, Marinao parece que está en estado inerte, pálido y sin pulso.

Sin embargo, como Valdemar, de golpe es capaz de seguir asesinando.

Al menos, mientras el peronismo rionerino siga en esa versión de hacerse el ciego, sordo y mudo a cambio de prebendas personales.

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