Este 7 de junio se conmemoró en la Argentina el Día del Periodista y, como es habitual cada año, se sucedieron salutaciones, brindis, ágapes y espacios para contertulios.

Lejos de las frases de rigor, a veces tan pomposas para la ocasión, el maragato Raúl Alvárez tuvo el mejor reconocimiento que un periodista puede esperar.

El comunicador, con casi cuatro décadas de ininterrumpida labor en la comarca. fue invitado especialmente por la Fundación Bien Estar de Viedma donde fue agasajado con indisimulable admiración.

Personal, docentes, profesionales, directivos y, especialmente, niñas, niños y adolescentes que allí concurren le “regalaron” a Raúl uno de los momentos más sublimes de su fructífera vida periodística.

Aplausos, risas, preguntas, respuestas, ademanes, chistes, fotos y mucha luz rodeó el encuentro del creador de Mapuchito con el por lejos más sensible auditorio que le haya tocado.

La vida de un periodista está llena de experiencias, rostros, palabras, gestos y exclamaciones.

La de Raúl Alvárez tiene además un corazón enorme de generosa gratitud

 

 

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