Carlos Entraigas, un viedmense que debió exiliarse en los años duros de la última dictadura cívico-militar, declaró el pasado 7 de abril en la denominada “Mega Causa del Quinto Cuerpo” que lleva adelante  el Tribunal Oral Federal de Bahía Blanca y reivindicó al periodista Omar Nelson Livigni y al abogado Tomás Armando Rébora por sus actos que pudieron salvarle la vida.

“El Negro”, como se le dice a Entraigas, realizó un pormenorizado raconto de las duras jornadas que le tocaron vivir desde noviembre de 1976 hasta mediados de 1978 cuando le dieron la opción del exilio.

Carlos Entraigas aún reside en España luego de exiliarse en 1978 tras permanecer detenido en una comisaría de la Policía Federal en Viedma, en el Comando en V Cuerpo del Ejército y la unidad Penal 4 de Bahía Blanca para luego estar en un penal 9 de La Plata.

Entre detalles de torturas, simulacros de fusilamiento y “traslados”, Entraigas destacó a dos vecinos de la Viedma de entonces.

Primero lo hizo con el periodista Omar Nelson Livigni al recordar que publicó una crónica de los detenidos en la zona en ese noviembre del 76.

Para Entraigas, la publicación de su nombre en esa crónica periodística junto a los otros detenidos, obligó al régimen a “blanquearlos” y evitar la condición de “desaparecido”.

De Rébora narró que, enterado de su detención, “fue el único abogado, un radical, que fue a mi casa, tocó el timbre y le dijo a mi padre (también radical) que si yo necesitaba un abogado él estaba a disposición. En ese tiempo eso era jugarse porque muchos abogados desaparecieron o fueron detenidos por el solo hecho de presentar un hábeas corpus”.

Por esos años, Livigni era corresponsal en la Comarca del influyente Dario La Nueva Provincia, intimamente ligado a los intereses y acciones de la dictadura, y en ese medio logró publicar la noticia que Entraigas resaltó en el Tribunal.

Rébora, en tanto, un famoso abogado de la región, actuó fuertemeteten el caso del senador Solari Irigoyen cuando estaba detenido en Viedma y evitó que lo embarcaran en un avión de dudoso vuelo.

Siempre se dijo que eso le salvó la vida al prestigioso dirigente del radicalismo nacional.

Con el paso del tiempo, pasado el año 2010, Rébora como abogado teminó siendo el defensor de los hoy condenados por crímenes de lesa humanidad que operaron en Viedma y Patagones en los años oscuros del Proceso.

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