Ya entrado abril y lejos del ruido de un verano que tuvo de todo: mucho turismo, algo de pesca y hasta una inundación sin precedentes, Bahía San Blas sigue confirmando sus atributos.

Aquella Bahía que descubrieron piratas holandeses y cuyos contornos maravillaron a Antonio Pigafetta(ª), ocupa un sitial indiscutido entre los cinco pesqueros deportivos más importantes del mundo.

Tanto, que para poder ser socio del exclusivo Club de Pesca de Londres, muchos europeos suelen venir  a acreditar su paso por la Isla del Jabalí y oblar Mil Libras Esterlinas por año para su aristócrata pertenencia.

Claro que para los fanáticos de esa playa de arena y canto rodado poco importan estas “delicias” de la historia, aún musicalizadas por “Escualo” de Piazzolla -el genio compuso ese tango en la mismisima Bahía San Blas donde venía a pescar tiburones cada tanto- o grabadas en las retinas del propio “Scaramouche” ya que Errol Flynn también llegó a estas costas invitado por ese “play boy” vernáculo que fue “Buby” Wassermann.

Un “pibe” criado viendo como su padre y tíos pescaban tiburones “a lata y soga” desde la costa, suele regalar las crónicas más bellas desde el Paraíso.

Enzo Gioventú -experto en pesca variada- detalla desde hace meses cómo se capturan todo tipo de ejemplares.

Gracias a él se supo que este 6 de abril otro “stroederense”, Omar Gross, obtuvo una poco despreciable corvina rubia de excelente porte (FOTO).

Enorme, “peleadora”, roncadora, sabrosa…

Al decir del Martin Fierro, “es al ñudo”

Desde que los piratas escondieron su tesoro entre “La Gama” y “Los Flamencos”, pasando por Vintter y su palacio y las rcordadas “24 Horas” de don Malek, el Paraíso de los Pescadores sigue siendo un Paraíso…

Y aún se disfruta…

 

(ª)Antonio Pigafetta, redactor de la bitácora del viaje de Magallanes

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