El hombre que el fin de semana ejerció violencia de género contra su expareja en Fernández Oro fue condenado este jueves en un juicio abreviado. La víctima le comunicó a la fiscal que prefería resolver el conflicto lo antes posible. El agresor deberá someterse a tratamiento psicológico y no podrá acercarse a la mujer ni contactarse por redes sociales.

La pareja había mantenido una relación sentimental por seis meses. En diciembre, luego de la ruptura, la jueza de paz de Fernández Oro Gabriela Rodríguez le impuso al acusado una prohibición de acercamiento. Fue ratificada por la jueza de Familia de Cipolletti Marissa Palacios.

Sin embargo, el fin de semana el hombre ingresó al domicilio de la víctima, la amenazó, la golpeó y le destruyó su teléfono celular. Fue detenido por la policía en la madrugada del domingo y el lunes mismo trasladado a la audiencia de formulación de cargos.

La jueza Sonia Martín dictó la prisión preventiva del agresor. Desde enero rige una modificación a dos artículos del Código Procesal Penal que le otorga mayores herramientas a jueces, juezas y fiscales para aplicar medidas cautelares en casos de violencia de género.

Este jueves, tres días después de la formulación de cargos, las partes acordaron la realización de un juicio abreviado. La fiscal Rocío Guiñazú informó en la audiencia que había mantenido una entrevista con la mujer y que incluso fue asistida por las profesionales de la Oficina de Atención a la Víctima.

La damnificada manifestó que, entre las distintas alternativas procesales, le parecía más conveniente resolver el caso de esta manera. Pretendía cerrar el conflicto y que el agresor no volviera a tomar contacto con ella.

Por eso las pautas de conductas fueron acordadas entre la mujer y la fiscal. El defensor público Rodrigo Martínez, que ya en la formulación de cargos había solicitado un juicio abreviado, consintió algunas de las pretensiones.

Entre ellas, además de la pena de un año de prisión de ejecución condicional, el agresor deberá someterse a un tratamiento psicológico y tiene prohibido acercarse a la mujer y a sus dos hijos. Tampoco puede contactarse con ella por plataformas, ni redes sociales, ni siquiera estados de Whatsaap.

Cualquier incumplimiento de las pautas traerá como consecuencia la revocación de la condicionalidad de la pena, es decir que la condena devendrá en prisión efectiva.

El acusado no tiene antecedentes, por ello pudo acceder a la modalidad de ejecución. Su nombre no se consigna aquí como medida de protección de los hijos de la mujer que presenciaron la agresión.

El juez de juicio Julio Sueldo le informó al detenido sobre los alcances del acuerdo. Y el hombre admitió su participación en el delito. También se comprometió a cumplir con todas las pautas. El mismo jueves, el magistrado dictó la sentencia.

 

- Publicidad -