Las intensas lluvias del 17 al 20 de enero del 2022 difícilmente se olviden con facilidad en la memoria colectiva de los colonos del Partido de Patagones.
El abundante milimetraje caído en tan pocas horas registra pocos antecedentes en la historia de a zona, con excepción de los años 1926, 1968 y 1980, aunque nunca con la proporción del daño sucedido.
Las imágenes con caminos vecinales anegados; casas arrasadas y verdaderos ríos de agua llevando todo a su paso son inéditas para la zona, toda vez que en las experiencias de otrora la desertificación era una palabra desconocida.
Si bien se observa la estadística, el epicentro con mayor caudal de lluvias fueron los campos de Stroeder y J.B Casas, con registros que van desde los 150 a los 220 milímetros según el caso
Agradeciendo los datos de Rodrigo Martínez de Inmobiliaria ROMA, se establecen para Patagones 104 mm; San Blas 150 mm; J.B Casas 200 mm; Stroeder 205 mm
Lamarca 180 mm; Villalonga 140 mm; Colonia La Beba 160 mm; Igarzábal 130 mm; Pradere 120 mm; Pedro Luro 55 mm; Hilario Ascasubi 50 mm y Mayor Buiratovich 30 mm.
Después de largos 18 meses de casi absoluta sequía en buena parte de esos terrenos, la llegada del diluvio generó serios inconvenientes para muchos productores agroganaderos.
Es que los suelos de este secano, conformados con arena y greda dura como el denominado “macadán”, adquieren una contextura dura con el paso del tiempo sin lluvias lo que lo transforman en verdaderas losas de características impermeables.
Ello, más la fuerte lluvia, algo de viento y el declive de los campos hicieron que aparezcan verdaderos ríos de agua y lodo que arrasaban con lo que encontraban.
Esa impresión más las históricas brutalidades del centralismo porteño hicieron decir a los periodistas de TELEFE NOTICIAS que en J:B Casas “había desbordado un río”.
Se sabe por aquí que el río más cercano a esos lares está a 50 kilómetros!!.
Días previos, a manera de profesía, el productor Solaimán había reclamado una fuerte campaña de forestación en los campos de la zona que han perdido por desmonte, rotura y desertificación su valor hectolítrico y su riqueza en fósforo y minerales.
Muchos productores solo recibieron la bendición de las lluvias.
Pero muchos otros sufren por estas horas al diluvio como castigo divino.
La entereza del intendente de Patagones, José Luis Zara, ayudando a rescatar a una pareja de colonos de su inundada vivienda, junto con el reconocimiento debería ayudar a prevenir un futuro que, cambio climático mediante, está mucho más cerca de lo estimado.
(Foto: Establecimiento de Liliana Krohn)
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