Inicio Carmen de Patagones Trata en campo de Stroeder: la hipocresía al desnudo

Trata en campo de Stroeder: la hipocresía al desnudo

La noticia conocida este martes en la Comarca Patagones Viedma sobre un operativo de fuerzas y fueros federales realizado en un campo de Stroeder donde se hallaron personas en condiciones laborales paupérrimas y en estado de Trata, no sorprende ni alarma.

Más allá del consiguiente interés y que sólo alimenta a los chismes del Paraje sobre quienes son los tres detenidos, la cuestión en si misma no resulta pecaminosa para la mayoría.

Es decir que todos quieren saber quiénes son los dueños del establecimiento rural más para saber procedencia que para alguna condena moral o social de la mano del reclamo de justicia.

Es más, si se realizara una encuesta, seguramente la inmensa mayoría se mostraría reacia a alguna sanción “porque eso se hizo siempre”.

En realidad, como aquel dicho de “lo pasó pa´l cuarto”, el entramado político y social de estos lares asume en gran medida cierta obsecuencia para con ese tipo de trata, lindante con la esclavitud.

Y ello ocurre porque desde siempre se sabe que existen esas realidades en los campos de la región.

Se conocen y se avalan desde los organismos del Estado que deberían velar que no ocurriera tal aberración en pleno siglo XXI; no dicen nada los hombres y mujeres de la política y poco se meten organismos y ONGs dedicadas al Hombre y sus Derechos.

Ni hablar de gremios como UATRE, especie de ojo avizor de capataces y patrones.

“Pasar pa´l cuarto” o/y “el derecho de pernada” son frases transformadas en dichos populares que aceptan que “el Patrón” haga lo que quiera con esposas e hijas del puestero o peón.

Vienen del siglo XIX en nuestros campos.

Y siguen lamentablemente vigentes porque las Secretarías de Trabajo provinciales (Río Negro y Buenos Aires) y los organismos nacionales con oficinas en la región (Ministerio de Trabajo; Defensoría del Pueblo; RENATRE) no hacen nada ni dicen esta boca es mía.

Puede creerse que tenga que venir una fiscalía de Bahía Blanca con efectivos de la policía federal para hacer notar lo que se ve a simple vista desde la propia Ruta nacional 3?

Dónde están las entidades intermedias como Sociedad Rural o Cooperativas de Desmonte o Consorcios Viales que permiten que continúen este tipo de aberraciones en el límite de la condición humana?

Desde Pradere entre cebollas y hortalizas, pasando por los cereales y oleaginosas de Villalonga y las vaquitas y ovejas en Stroeder lo ahora informado no puede tomarse como un  sorpresivo hecho nacido en lo desconocido.

Desde ningún punto de vista.

Es que son décadas y décadas de testificar impávidamente a hacheros del desmonte de piquillines y alpatacos viviendo en chozas de chapa; de ver a las esposas de los peones ser sometidas entre los trigales y de permitir que los hijos de los recolectores de cebolla tengan que hacer sus necesidades entre las acequias del riego a campo abierto. A ellos, los de su clase, no se les está permitido mucho; siquiera terminar el secundario.

Todo se sabe y todos lo saben: entre los concejales de Patagones debería haber uno que presente ya mismo un Pedido de Informes dirigido a la delegación local del Ministerio de Trabajo bonaerense.

Qué hace? qué hizo? cuántos establecimientos rurales inspecciona por año?

Aunque es probable que en ese cometido no haya nadie.

Lo que si hay son muchos “distraídos”, para llamarlos de la mejor manera.