Inicio Actualidad Política Papelón: ¿desalojaron al gobierno nacional en Viedma?

Papelón: ¿desalojaron al gobierno nacional en Viedma?

Si algo le faltaba a la impresentable dirigencia del Frente de Todos en Río Negro es no pagar los alquileres de las oficinas del gobierno nacional en Viedma, que se ordenen desalojos y que los empleados no tengan donde realizar sus tareas.

Así de vergonzante es la situación que se vive.

Las oficinas del Ministerio de Desarrollo Social en calle Laprida, a metros de la céntrica plaza San Martín de la capital provincial, debieron ser desalojadas por sus empleados ya que no se cumplieron los compromisos de alquiler del inmueble.

Este medio pudo establecer que el último funcionario político designado, el ex chofer de Martin Doñate, fue informado de la grave situación y sólo respondió con desdén y dejadez la preocupación de técnicos, profesionales y trabajadores.

Como ilustra la imagen precedente, a cualquier beneficiario de los programas que desde esa oficina pretenda ser atendido se le pide comunicarse con un telefono de Capital Federal “de 8 a 13”.

El insulto a abuelas, madres y discapacitados que se acercan desorientados por un trámite es aún mayor al observarse que el número de celular está colocado bien arriba, donde pocos se percatan que está y así nadie molesta.

Los empleados están trabajando desde sus hogares y resulta en una verdadera vergüenza para una gestión de un gobierno que se precie de peronista.

ENACOM

Sin embargo no es sólo ese verdadero papelón lo que se vive en Viedma.

La inseguridad y desazón también embarga a los empleados del ENACOM -ente destinado a reglar y controlar señales de comunicación, radios, telefonía, etc- ya que tampoco se estarían abonando los alquileres del local que ocupa en calle Garrone de Viedma y se está ante un inminente desalojo.

Pierucci, el desconocido concuñado de Parrilli y ex funcionario de Tortoriello, debe estar aún bajo los vahos de los festejos por la diputación del cipoleño muy a pesar de ser funcionario del gobierno que resultó tercero.

En épocas de gobiernos nacionales con senadores como Remo Costanzo (Menem), Pablo Verani (De la Rua) o Pichetto (Kirchner) era impensado que algo así sucediera porque ellos no hubiesen permitido una desidia de este tipo.

En Viedma, para Río Negro y para los peronistas como para Alberto Fernández y Cristina Kirchner, personas de la calaña de Martín Doñate y una piara bien identificada de alcahuetes, cobrasueldos y amnuences, lo que ocurre es simplemente la consecuencia de los quilates políticos y morales que ostentan.