Inicio Editorial La nueva del PJ rionegrino: los “Sin Nombre”

La nueva del PJ rionegrino: los “Sin Nombre”

La liturgia peronista está llena de palabras, frases, fechas y designaciones.

Desde el Día de la Lealtad, pasando por el de la Militancia y hasta un Cabildo Abierto.

Junto a la Marcha Los Muchachos Peronistas, el escudo, las 20 Verdades y el sol tan típico de “un día peronista”.

Y las palabras que designan pertenencia: compañero, descamisado, cabecita negra…

A esta masónica colección, en Río Negro se está inaugurando una nueva categoría que, al parecer, tiene muchos adeptos.

Se trata de “Los Sin Nombre”.

Si bien fueron pocos los responsables de la histórica derrota electoral de este 2021 que salieron a decir algo,  Alejandra Más y Martín Doñate si hicieron declaraciones.

Inocuas, vacías, pero declaraciones al fin.

Alejandra Más no puede salir de su encierro acordado para no terminar encerrada.

No es un juego de palabras.

Más debió aceptar la defensa del abogado apoderado de Juntos Somos Río Negro para no caer presa en la causa Techo Digno y cambió Unidades Básicas cerradas durante la campaña electoral por su rápido y solitario “sobreseimiento”, mientras el resto de los intendentes peronistas están esperando la buena de Dios en tan problemática causa.

Doñate en tanto, celebró la victoria electoral…en Jacobacci!!!

Pero lo interesante está en el resto.

Documentos políticos y declaraciones públicas ya hablan de que “es cierto que hubo responsables de la derrota pero no es tiempo de hacer nombres”.

Eso es hacerse el enojado para que todo siga igual.

Por qué no hacer nombres?

A quién o a qué acuerdo se le teme?

La derrota tiene dueño, con nombre y apellido, pero no querer decirlos sólo se justifica si en esos nombres anidan acuerdos inconfesables.

No decir que Doñate es el culpable es  esperar alguna bendición o candidatura para el 2023 detrás de la Liga de Concejales que responde al ex movilero radial.

No reclamarle a María Emilia Soria es temer que ella cuente quien la ayudó en los nombres de la lista perdidosa y no ser tenido en cuenta por la única que más o menos salvó la ropa de cara a las generales dentro de dos años.

El pueblo peronista rionegrino sabe de muchos “Sin Nombre” .

Son los muertos en el bombardeo a Río Colorado de 1955 que nadie se acuerda cuando se levanta la mano y se aprueba el Plan Castello.

(Castello integró  en Río Negro las denominadas “Comisiones Investigadoras” luego del golpe contra Perón)

Son los pibes a los que le revisaban los portafolios en 1956 para ver si tenían La Razón de Mi Vida que 60 años después ven cómo un inventado Manco se babea homenajeando a esos comandos civiles.

Son los sin nombre cesanteados y perseguidos del 76 y nunca reincorporados a la administración pública rionegrina que esperan su reconocimiento, aunque muchos ya lo hacen desde el silencio de los cementerios.

Son los ninguneados por Desarrollo Social mientras sus responsables insultan con camionetas del organismo desde palacetes viedmenses y son los que esperan ser atendidos en la ANSES mientras en la oficina central de ese organismo se cuentan las fichas de las cinco licencias de taxis que ofenden la ley y la ética.

Aprueban y concienten no hacer nombres porque a ellos les cae de perillas no jugarse, no arriesgar.

“Sin Nombres” no se pela a ningún posible “influyente” pero tampoco hay compromiso con nadie.

Resulta cómico leerlos en redes sociales repicando idiotas explicaciones sobre la venta de pasajes al exterior.

Copian y pegan pero no opinan, porque están más cerca de salir a tocar el Pito en contra de la medida.

No han dicho está boca es mía sobre los hechos en Cuesta del Ternero, a excepción de Odarda hijo que salió a bancar a mamá, obviamente.

Y así, “sin nombres”, en el 2023 les vendrá igual Cristina, Massa, Fernández o Kicilof

ó el Payaso Piñón Fijo, del que nadie sabe su nombre.