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Un homenaje multitudinario a la palabra

Parece mentira, pero es una hermosa realidad.
En tiempos en que se ahorra diálogo y el vocabulario se circunscribe a apenas 80 palabras promedio por persona, Viedma regala en su Manzana Histórica una Feria del Libro de inusitado éxito.
La Plaza Alsina, la antigua Catedral, el patio del viejo colegio San Francisco de Sales, sus aulas y Capillas se transformaron en el centro cultural de la región en un evento que contiene autores, editores, lectores y realizadores.
“Cada vez que la literatura nos convoca, estamos obligados a repensar en la responsabilidad que cada uno tiene, por el lenguaje que nos ha sido dado, para relacionarnos entre nosotros y construir mundos posibles”, reflexionó el intendente Pedro Pesatti al inaugurar la Feria en la tardecita primaveral de l viernes en la histórica capital de la Patagonia.

El pensamiento del titular del sillón comunal va en línea a un verdadero desafío de la sociedad del momento: pensar, ni más ni menos.
Y pensar respetando condición y lugar de propios y extraños.
El conocido filósofo y profesor Darío Sztajnszrajber hizo a la jornada de apertura de la Feria del libro viedmense aún más excepcional.
Es que el mediático divulgador del pensamiento habló -charló, para mejor definirlo- ante un público heterogéneo en la calle, desde un escenario montado a las puertas de la Catedral y para tres mil personas que lo escucharon en su “desconstrucción” filosófica.
Luego, jornadas a agenda completa con n´çuemros en vivo, juegos y saberes para niños y un carrousel interminable de presentación de libros y escritos de autores locales, regionales y nacionales, además de talleres y encuentros para aprender y soñar.
En la plaza, artesanos, emprendedores y realizadores con sus creaciones y productos.
Según expositores y editores consultados por este medio al promediar el segundo día, el éxito ya es una cuestión generalizada.
Viedma homenajea a la palabra en un fin de semana inédito y a la vez suculento.
Cuando la actividad prevista termine, tal vez se cumpla el deseo del intendente de colaborar desde el respeto a la palabra para una sociedad de una ciudad en una provincia de un país mejor.
Por estos lares, al menos, se intenta promoverlo.