Anselmo Torres es el ejemplo palmario de la degradación política y militante de la esclerosada dirigencia del peronismo rionegrino.
El actual Rector de la Universidad de Río Negro, cargo al que “arribó” por su inocultable papel de trotaconventos de Juan Carlos Del Bello, ocupó de golpe y sin escalas la candidatura a diputado nacional del Frente de Todos de Río Negro.
Es cierto que en cuarto lugar, una especie de segundo suplente, pero se sabe que en política una postulación cotiza en la bolsa de valores de las posibilidades ciertas en un futuro inmediato.
Torres es integrante de la Agrupación “la 9D”, pero llegó a esa candidatura gracias a otro sector del peronismo vernáculo.
Según pudo constatar este medio, por al menos dos vías distintas, fue la actual intendenta de General Roca, María Emilia Soria, quien se comunicó con algún viedmense quien a su vez la derivaron hacía actuales referentes de Convocatoria 2023 y estos habrían sugerido el nombre de Anselmo Torres para completar la lista que en pocos días tiene la dura tarea de por lo menos salir segunda.
Con eso a Torres le alcanza para pertenecer y en poco tiempo se creerá con ínfulas de pedir y exigir, aún a pesar de su inolvidable pasado massaccessista, veranista y delarruista.

La Caravana de Torres

El pasado 17 de octubre el Día de la Lealtad en Viedma no pudo ser más certero: explicó en crudas imágenes la pestilente realidad.
El propio Torres, como tantos otros, publicó en redes el suceso que intentó homenajear al bautismo peronista de la Patria
Una imagen, tomada por los propios organizadores de la movilización en autos de alta gama para enrrostrale al pueblo peronista profundo el doméstico papel que se le otorga, habla por si sola.
Cuando se lo muestra a Torres, se lo ve sólo en su automóvil.
No lo acompaña nadie, ni siquiera su familia.
Veánlo por ustedes mismos en contexto ya que la foto que comprueba que Torres no convoca ni al perro de Del Bello al cual la UNRN le pagaba el alimento balanceado, ilustra esta nota.

Según los mismos organizadores de la caravana, fueron 100 autos.
A dos por móvil, no parece ser una convocatoria acorde al partido con mayor cantidad de afiliados en Viedma y Río Negro.
A pocos días del 12 de noviembre, el Frente de Todos rionegrino aspira a salir segundo, cosa que aparece ya definitivamente imposible según encuestas y sondeos, aún lo paupérrimo del “sueño”.
Desde el 2005 que lo que hoy representa el Frente de Todos no perdía una elección nacional en Río Negro
Como este medio anticipó antes de las PASO, se trata de una “crónica de una derrota anunciada”.
La foto de Doñate junto a Ana Marks festejando el resultado electoral en las parlamentarias de Jacobacci es tan vergonzante como irritante.
Marks pierde estrepitosamente en su pueblo, Bariloche, y Doñate no deja de perder elecciones en Luis Beltrán.
De cara al porvenir, y teniendo en cuenta que en este armado electoral como se ve participaron hasta los que pública y tibiamente tratan de desprenderse, solo el genuino pueblo peronista rionegrino tiene la llave de la reconstrucción.
Será dura, tediosa, difícil, llena de trabas y de falsos ilusionistas mandados por los agoreros del espanto para romper toda posibilidad de victoria.
Pero habrá que recorrer ese camino si, como dicen las 20 Verdades, “para un Peronista el principal objetivo es la felicidad del Pueblo”
Los que hasta ahora manejan el Partido, son la dirigencia, candidatos y amanuences responsables de Unidades Básicas cerradas; militantes desilusionados y sufrientes abandonados a su suerte.
Han vendido su alma peronista y ya no disimulan ni cuando operan a favor de lo que dicen combatir electoralmente.
Como la derecha tradicional argentina, este peronismo de sello es en Río Negro chato, chabacano, presumido y sólo interesado en hacer negocios como la venta de la Unidad Básica central.
Y no tienen ni luces ni razones para cambiar.
Les ha ido muy bien perdiendo…

- Publicidad -