(Por Ricardo Carlovich) El recordado Galo Martínez, sin temor a equivocarnos el mejor periodista de todos los tiempos en la capital rionegrina, lo dijo y difundió con amplitud allá por 1993:
“En Río Negro, los muertos pagan obra social!!”
Quien esto firma investigó, junto al enorme periodista maquinchense, el tema a partir de un dato concreto: los Recibos de las Pensiones que paga la provincia de Río Negro y donde a los beneficiarios se les descuenta…la obra social IPROSS!
Nunca nadie se hizo cargo de semejante incongrüencia que sigue vigente aún 30 años después de aquella resonada investigación periodística.
El tema lo hemos planteado reiteradamente ante distintas campañas políticas y, fundamentalmente, ante los representantes gremiales en la obra social.
Puede asegurar esta columna los planteos concretos hechos en su momento a los delegados gremiales ante la obra social de UNTER, de APEL y a representantes del gremio judicial que estaban en ese directorio.
La respuesta siempre fue: “veremos”
Ahora, ante el anuncio de la provincia de Río Negro de otorgar cobertura a Pastores de Iglesias reconocidas por el Estado provincial, el arco gremial con ingerencia estatal puso el grito en el cielo.
Llama la atención que, en un sistema supuestamente solidario, se manifieste tan rigurosa intolerancia a una medida.
Pero demosle la derecha a los sindicalistas y cotejemos sobre la pertenencia o no de los Pastores al sistema.
“Se pretende que la obra social cubra a quienes no tienen relación con el Estado y no hacen aportes a la obra social”, dice el duro comunicado del gremio judicial SITRAJUR.
Pues bien.
Los muertos tampoco aportan -o ya aportaron lo que tenían que aportar- y sin embargo se les descuenta el IPROSS y no hay comunicados tan duros y de rechazo.
Para ciertas ópticas es preferible ser cadáver antes que un líder espiritual.
Por lo demás, ver a Arabela Carreras como una especie de Bolsonaro vernácula es demasiado
El recordado Galo no se atrevería a tanto

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