Damnificados de la construccion deplorable de departamentos en el complejo PROCREAR de Carmen de Patagones siguen viendo deteriorarse su unidad habitacional, sin que ningún organismo ni nadie actúen en consecuencia.
Departamentos que pierden pintura y tienen roturas permanentes, paredes que se electrifican, agua que filtran los techos y aberturas pegadas con cola y caen de escuadra, son elementos diarios en la convivencia de estos verdaderos “perjudicatarios”.
Nadie responde mientras se siguen pagando cuotas elevadas por algo casi inhabitable.

El municipio parece que se ocupó solo antes de las elecciones, el inspector de obra es ya un fantasma que nadie ubica y al Banco Hipotecario solo le interesa cobrar las cuotas.
En el medio, niñas, niños, madres y padres viven una pesadilla de lo que debió ser el sueño del techo propio

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