Inicio Editorial Comenzó la danza por dos escaños nacionales en Río Negro

Comenzó la danza por dos escaños nacionales en Río Negro

Dos de las cinco bancas que la provincia de Río Negro posee en la Cámara de Diputados de la Nación serán renovadas este año y, con el vaivén de los intereses partidarios, sectoriales y personales, comenzaron a perfilarse algunos nombres.
El gobierno nacional no tiene muchas luces en su Frente de Todos a la rionegrina: Hace unas semanas el senador Martín Doñate anunció que “yo podría ser” y en estos últimos días fue el actual ministro de Justicia federal, Martín Soria, el que se anotó en una supuesta candidatura.
Ni Soria ni Doñate serán candidatos pero, como no han construido mucho y los/las ahijadas que tienen para esta contienda no las conocen ni en el barrio de sus respectivos hogares, tienen que salir a hacer el papelón de candidatearse para que el resto corra cual perritos falderos a lamearles el pantalón.
Y no serán candidatos porque Doñate no perderá ni loco el poder que da ser senador (los subsidios que reparte, sobre todo en su pueblo de 3 mil habitantes donde ni siquiera ganó la elección lo prueba) y porque nadie imagina a Soria renunciando al cargo de ministro y a la actual banca que ostenta y tuvo que dejar para asumir de ministro para de nuevo ser candidato a diputado: Acá puede decirlo sin ponerse colorado, pero dicho Balcarce 50 Alberto Fernández le reservaría un lugarcito en el Borda.
Fuera de los y las caprichosas aspiraciones de ambos, el único dirigente con peso propio que hoy podría aventurarse en una candidatura lógica y con ciertas posibilidades es Gustavo Casas.
El arquitecto viedmense tiene vuelo propio, ascendencia en toda la provincia, es el representante de Cristina K vía el Instituto Patria en Río Negro y peronista. Esto último,claro, no es poco.
El actual titular de Vialidad Nacional en Río Negro no ha dicho nada y lo bien que hace.
La aburguesada dirigencia que domina el Partido puede salirle con cualquier cosa.
Como siempre hacen copian algo muy pichetista que es inventar incomprobables mandatos de los líderes nacionales para la gilada que sueña y vota y nunca nada se comprueba.
Dificilmente la actual médica sanantoniense, Ayelén Spósito, logre renovar su banca y así el que pierde es el Movimiento Evita.

Verde que te quiero verde

Juntos Somos Río Negro aún no ha dado señales claras de lo que hará en estas parlamentarias.
Recuérdese que se renuevan este año las bancas que al oficialismo rionegrino le quedaron truncas en el 2017 cuando debió desistir de la candidatura a diputado de Fabián Gatti ante el fiasco de las PASO.
El ex ministro de Economía de Weretilneck, Agustín Domingo, rápido de reflejos y anotándose por las dudas, dijo que quiere ser candidato pero “sin PASO”.
En los círculos cercanos a Arabela Carreras se escuchan distintos coros.
Uno, tan viejo como la política misma, indica que la mandataria podría jugarse al todo o nada y presentar una candidatura de tropa propia.
Muchos sugieren el nombre de la doctora Iberó, tan conocida a raíz de la pandemia.
Su trato amable y una figura que emana tranquilidad, la favorecen.
En este pre-juicio debe incorporarse obviamente las relaciones de Carreras y el presidente Fernández.
Desde siempre, las intermedias fueron prenda de negociación entre gobiernos nacionales y provinciales.

UCR y Juntos por el Cambio

Tortoriello, Juarez Colmán, la propia actual diputada Lorena Matzen y toda esa aglomeración de partidos, entre ellos el ARI, transitan contra reloj las posibilidades de candidaturas.
Se sabe que, en una alianza electoral, deben cumplimentarse pasos internos de cada partido que la componen.
Y en ello están encorsetados. Máximo porque una de las bancas que se renuevan es la de la radical Lorena Matzen que ya anunció que no quiere ser reelecta.
Tortoriello, según se supo, cuenta con el aval del “pichetismo” de paladar negor en la provincia.
Sucede que esta vez las encuestadoras regionales le dan a ese sector, más identificado con la derecha provincial, posibilidades ciertas de lograr una banca.
Y en el guiso no hay poroto que no se evalúe.
Las elecciones de medio término están a la vuelta de la esquina.
Y en Río Negro el barrio empieza a impacientarse…