Cierta vez invitaron al genial Groucho Marx a un club de Londres dónde lo designaron Socio Honorario.
Al subir al escenario a recibir la distinción, el sagaz humorista señaló:
– “Disculpen, pero yo no puedo aceptar ser socio de un club que acepte socios como yo…”
Lo sucedido en esta semana con el legislador y sindicalista de los judiciales rionegrino, Pablo Barreno, trajo aquella anécdota del inigualable Groucho.
La reacción corporativa de jueces y fiscales, iniciandole acciones por haber cumplido con su mandato gremial pone en el tapete el enorme riesgo institucional que se vive.
El más político de los actores públicos que tiene Río Negro, Rodolfo Aguiar, lo dijo claramente.
Aguiar no es un icono de virtudes, pero es el único que instala de tanto en tanto un posible debate en la provincia de los Gadano, los Verani, los Nemirovsci y tantos otros que era un placer escucharlos debatiendo política.
-“El poder judicial debe elegir entre ponerse del lado de la gente o ser una casta y cada vez tiene menos tiempo”, dijo con su clásico acento de locutor de Sucesos Argentinos.
Para Barreno debe haber sido una semana insolente, recorriendo los teléfonos de sus propios pares de bloque y partidos socios del Frente de Todos para que le saquen un comunicado de respaldo.
Muy flaco y famelico para un tema que debería anclarse en Colegios de Abogados, de Magistrados y hasta la CGT.
Pero se sabe. Los judiciales abrevan en la CTA y las lealtades en términos del movimiento obrero se miden por pertenencia.
Lo de abogados y jueces es no solo corporativo, sino que denota lo alejado del peronismo provincial de las justas causas.
El comunicado del unipersonal Kolina de la vecina maragata legisladora en Río Negro es la palmaria pertenencia de la que se reía Groucho.
Barreno bebe por estas horas el amargo obrero que le es tan ajeno en las copas dónde se sirve el elíxir de Dioses inmaculados cuyo único contacto con el pueblo es cuando le dan zapatillas raidas a los hijos de la doméstica.
Para la salud institucional de la joven provincia, ojalá se compruebe aquello que creímos desde niños y que la Justicia es fuente de razón y verdad.
Hay otra frase famosa y mucho más conocida de Groucho Marx sobre las convicciones
Pero no vale la pena recordarla.
En su ámbito laboral y en el Frente de Todos rionegrino, Barreno la comprueba todos los días.

- Publicidad -