Aunque resulte inverosímil, nada es descabellado en el reino del todo poderoso FRIDEVI, donde haciendas y riquezas están en manos de un señor feudal propio del Medio Evo y que hace lo que quiere.
Un trabajador de la Carnicería que FRIDEVI posee en una de las sucursales de la Cooperativa de Patagones fue sancionado porque al limpiar tiró restos de morcilla en un tacho de basura.
Así de insólito como puede leerse en la Carta Documento que el gerente del monopolio, Sergio Manuel Seisdedos, le envió por correo privado al pobre trabajador.
La sanción, que revela la insoportable presión a la que están expuestos los trabajadores, se justifica en “una investigación interna sustanciada por la empresa”, según el texto firmado por el gerente.
“La compañía ha constatado su responsabilidd en el episodio que se le atribuye”, agrega el atemorizador discurso.
Porque de ello se trata: impartir miedo para que nadie se atreva a nada y todos sepan quien manda.
Una aberración que viola leyes y acuerdos en si misma pero que además señala que “se encontraron restos de morcilla en un tacho de basura”.
Y qué otra cosa puede encontrase como “residuo” en una carnicería si no restos de morcilla, chorizos, huesos, nalga, grasa, etc(¿?¡!)
Todo concluye con tres días de suspensión. Ello en si mismo es una pérdida importante para el pobre empleado que no cobrará presentismo ni premios.
Debe agradecer el resto de la ciudadanía viedmense que Seisdedos (y él como representante de un Poder al que nadie toca) no es director de escuela.
Le quitaría el presentismo a la primera maestra que tira restos de tiza al tacho.
Lo grave no es sólo el hecho en si, sino que autoridades del área de Trabajo y la Justicia laboral dejen pasar este tipo de cosas.
El hecho ocurrió en Patagones, pero la empresa está radicada en Viedma.
El Sindicato de la Carne de Viedma ya ha hecho la presentación del caso, cuya copia también se ve debajo de la Carta Documento en la imagen que ilustra esta nota.
Firma Paz -Trabajo Buenos Aires- y Stopiello -Trabajo Río Negro- podrían y deberían hacer algo.
Aunque es casi seguro que no se den ni por enterados.

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