(Por Kalo de Macedonia) Es un hecho por todos los sectores reconocido que en el último año surgió en el Partido de Patagones una construcción política joven, renovadora y vigorosa.
José San Martín, un treintañero emprendedor maragato, con claras convicciones desde el ámbito nacional y popular, ha vertebrado una interesante propuesta política que invita a soñar con una adecuada renovación dirigencial en el distrito más austral de la poderosa Buenos Aires.

La Fundación Patagones Hace y la organización política Barrios de Pie ganaron bajo la impronta de San Martín un cariz distintivo que, aún con yerros, escapa a las históricas prácticas que esclerosaron al refugio sureño.

Cuesta creer por qué el Partido más grande, geográficamente hablando, de la provincia de Buenos Aires hace años no detenta un diputado provincial o un senador bonaerense.
Ello sólo se explica en el evidente retroceso de la política como entelequia en Patagones, cuya muestra más certera y cabal es haber perdido incluso en manos de Villarino la representación en la Autoridad Interjuridisccional de Cuencas de los ríos Limay, Neuquén y Negro.
Insólito.
Si tener ni media pulgada de costa sobre cualquiera de esos ríos, el Partido de Villarino le birló a Patagones en referente en la AIC. Ello es sólo posible en partidos políticos más dedicados a aplaudir represores y premiar insolencias que en construir política.
San Martín camina, recorre y hace.

Y desde sus acciones tiene inmediata correspondencia en esferas genuinas de poder.
Ha tejido relaciones con figuras claves del kirchnerismo y la alianza que gobierna tanto Buenos Aires como el país, con figuras como Tolosa Paz, Susbielles o el Kolina de Carlos Castagneto.
A José San Martín lo invita el mismo Berni a charlas sobre Seguridad.
Y el propio Axel Kicilof no ha dudado en convocarlo a reuniones regionales aún sin tener representación institucional.
El Frente de Todos ha venido desarrollando una acertada tarea tanto política como institucional y cuenta con figuras como Ricardo Curetti que demuestra que supera las inquinas personales que a él no le perdonaron y da un paso al costado para liberar la banca y dedicarse a hacer pozos en la estepa patagónica.
Es interesante detenerse en lo que han logrado desde el activismo de San Martín en materia medioambiental, por ejemplo, poniendo desde Patagones Hace la lupa en la isla Jabalí, esa biosfera especial que resguardan leyes y acuerdos internacionales en Bahía San Blas pero que parecen desperdiciar otros con poder de gobernar.

Campañas solidarias, alertas sobre violación de leyes laborales y emprendimientos para mujeres y jóvenes desocupados son otros de los perfiles que caracterizan el accionar de esta dirigencia joven que es de esperar no se tuerza de su coemtido ni abandone un nuevo camino.
Seguramente pronto llegarán los cantos de sirenas y hasta las habituales zancadillas de “la vieja política”.
Querrán entonces torcerles el destino.
A San Martín y sus “soldados” no les conviene renunciar a la militancia por una promesa efímera.
Al futuro inmediato de Patagones, tampoco

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