El hecho ocurrió en la madrugada de este martes en pleno centro de Viedma.
A las 3,30 de la madrugada un desconocido ingresó a una vivienda, subió a un departamento en un primer piso, robó un secarropas y luego se fue, tranquilamente, en bicicleta y con el secarropas al hombro.
La situación la detallaron los vecinos que alcanzaron a ver al caco pedaleando orondo en la madrugada capitalina.
La damnificada explicó en EL TENDAL por FM Signos que “llama la atención que ninguna cámara de seguridad en las calles detecte nada o que ninún patrullero vea a alguien andando en bicicleta en plena cuarentena”.
La duda de la vecina es clara y lógica: con la prohibición de circular después de las 23 horas se supone que todo está mucho mejor controlado.
En Viedma, evidentemente no

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