Por: Héctor Jorge Colás (*)
El 1 de noviembre de 1951 se iniciaban las postergadas obras de regadío del Valle Inferior de Viedma.
El proyecto original se planificó en el primer gobierno de Juan Domingo Perón.
El 16 de abril de 1986, el presidente de la Nación, Raúl Alfonsín, anunció el traslado de la Capital Federa al eje conformado por las ciudades de Viedma, Patagones y Guardia Mitre.
El objetivo era “descentralizar el poder político y económico del país y fomentar el desarrollo armónico de la Patagonia.
Muchos años antes otro presidente de la Nación, José Figueroa Alcorta (1906-1910), puso la mirada sobre la misma Comarca patagónica.
Los historiadores maragatos Jorge Bustos y Leonardo A. Dam, en un trabajo de investigación (**) señalan que el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Marcelino Ugarte (1902-1906) en su discurso de asunción, anunció como único proyecto de obra pública para su gestión: “irrigar alrededor de 400.000 hectáreas en el Partido de Patagones”.
El mandatario planificaba “la creación de un polo de desarrollo en el extremo sur provincial, “capaz de albergar hasta cuatro millones de habitantes. Ugarte sostenía, que las 300.000 hectáreas de tierra fiscales de Patagones conformaban un patrimonio ideal para la colonización y el regadío “donde se establecerían miles de colonos propietarios y no meros arrendatarios”.
En el año 1904, con el apoyo político del presidente Figueroa Alcorta y los estudios previos realizados por el ingeniero Julio Figueroa en 1899, el gobernador Ugarte solicitó y obtuvo del Congreso Nacional, el dictado de la Ley 4291 de enero de 1904, autorizando “la derivación del rio Negro de la cantidad de agua necesaria para regar 400.000 hectáreas de Patagones”. Además, el Parlamento lo autorizaba a realizar obras en el Territorio de Río Negro y “expropiar la tierra necesaria en terrenos de propiedad particular para la construcción de un canal alimentador que se iniciaba en Negro Muerto (Río Negro) y recorría 130 kilómetros antes de entrar en suelo bonaerense y regar 166.666 hectáreas de tierras fiscales.
Para desarrollar este ambicioso proyecto Ugarte contrato en 1906, a un joven y talentoso ingeniero civil y arquitecto, recibido con medalla de oro en la Universidad de Buenos Aires, llamado Carlos María Wauters.
El proyecto final fue presentado en 1909. Se determinó un lote regable de 375.000 hectáreas, de las cuales 230.000 eran fiscales y 145.000 de particulares. Se construirían caminos, calles, pueblos y granjas. Se preveía que al vender el Estado sus tierras bajo riego, compensaría la inversión realizada.
Cuando cumplía su segundo mandato, iniciado en 1914 y que culminaba en 1918 como Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Manuel Ugarte, fue derrocado por una intervención federal dispuesta por el presidente Hipólito Yrigoyen en 1917. Cuando el gran emprendimiento de desarrollo necesitaba el impulso del gobierno nacional para su construcción, el interventor radical en Buenos Aires lo retiro de la agenda de obras públicas.
Otro emprendimiento postergado en plena construcción fue el iniciado el 1 de noviembre de 1951, por el Gobernador del entonces Territorio Nacional de Río Negro, Emilio Belenguer, con la obra de construcción del Canal Principal que contemplaba un sistema de riego de 48.000 hectáreas.
Cabe recordar que las obras se suspendieron con el golpe de cívico, militar, clerical de 1955 y el primer gobierno provincial del radical Edgardo Castello, en 1958 reformulo el proyecto peronista y una consultora internacional determino que se podrían irrigar en el Valle de Viedma 73.725 hectáreas.
Los posteriores gobiernos militares y civiles continuaron el programa de construcción por etapas, hasta que el gobernador de facto, contralmirante Julio Alberto Acuña, en 1978 suspendió las obras. Desde esa fecha y lamentablemente desde la restauración democrática ningún gobierno provincial modifico la paralización del proyecto. Son 42 años de respeto y coincidencia con a la autoritaria decisión del marino de facto.
Por eso cuando Alfonsín sorprende al país y al mundo con el traslado de la Capital Federal de la República a la Patagonia, viejos pobladores, periodistas, instituciones y militantes políticos, pensaron con esperanza que los antiguos proyectos de desarrollo regional podrían ser convertidos en realidad.

Pero con la postergación del traslado de la Capital Federal a la Comarca, cayeron las ilusiones y esperanzas de concretar para los nuevos tiempos, los sueños de Ugarte-Wauters “Regadío Patagones-Guardia Mitre” y también los de Perón, Belenguer, Castello y Franco con el “Riego del Valle Inferior de Viedma”.
Jorge Bustos, licenciado en historia e investigador de Patagones sostiene empecinadamente y afirma: “Proyecto Wauters”. Un voluminoso, profundo y riguroso libro, conocido por muy pocos y que, en realidad, constituye un enunciado casi mágico que durante más de cien años adquirió una equivalencia ambivalente de esperanza y frustración. Si seguimos hablando de él, es por la indiscutible riqueza de los estudios de su autor. Pero también por nuestra incapacidad o imposibilidad como comunidad, como provincia y como Nación para cristalizar un gran anhelo de producción y trabajo de tantos años.
(*) Periodista de Viedma
(**) “Proceso de desarrollo territorial y agrario del partido de Patagones 1880-1960”, dirigido por la Dra. Martha Ruffini de la Universidad de Quilmes.
FOTO: blog Carlos Espinosa. “Perfiles y Postales”

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