Aunque se trata de un asunto todavía discutido, es un dato ahora aceptado que Juan Domingo Perón tenía sangre indígena.
Nacido a pocos años de la Conquista del Desierto, pasó su infancia en el corazón de la nación tehuelche, cuando todavía se hallaba fresca la huella del malón. Oriundo de Roque Pérez, en los pagos del Fortín de los Lobos, su madre era hija de un santiagueño de sangre quechua y de una cautiva (según algunos, también india).
Eva Perón, nació en Los Toldos, un asentamiento de la tribu del lonco mapuche Ignacio Coliqueo.
Perón es autor de Toponimia patagónica de etimología araucana.
Algunas medidas como la expropiación de latifundios y la creación de institutos de lenguas autóctonas siguieron las directrices del Segundo Plan Quinquenal que estableció que los indígenas recibieran una protección estatal.
Pero como suele suceder, del dicho al hecho hay mucho trecho.
Y en Río Negro, en el peronismo con representación legislativa, se comprueba.
Luis Albrieu, Alejandro Ramos Mejía, Nicolás Rochás y Luis Noale (todos del bloque Frente de Todos en la legislatura rionegrina) indicaron que «como legisladores provinciales no nos pasa inadvertida la escalada de tensión y violencia en la zona andina. Las imágenes que reproducen el destrato hacia la gobernadora Carreras nos obligan a reflexionar en torno un conflicto que contiene un reclamo ejercido por una vía institucional inadecuada».
«En nuestro país, como en cualquier Estado de Derecho, hay una sola autoridad legítima y esa es nuestra Constitución Nacional. Romper ese principio, ignorarla o desconocer las instituciones que de ella emanan, configuran conductas delictivas que deben ser repudiadas, más aún por quienes hemos asumidos cargos bajo el juramento de cumplir ‘y hacer cumplir’ la ley», agregaron. Por esas razones, «repudiamos los actos de violencia y destrato, llamamos a la cordura de quienes conducen estos reclamos y bregamos por una resolución pacífica que evite la intervención de las fuerzas en la necesaria restauración de la paz social», concluyeron.
Se nota que, a pesar que tres de ellos vienen del sorismo más puro, la declaración es una suelta de mano de la titular del INAI, Magdalena Odarda.
La fotografía, con tres de los firmantes es elocuente: uno del Pacto Autonomista Liberal; otro de la masonería (tiene rango de gran maestre 33) y un tercero hijo de un funcionario de Perón en 1973/74.
El paso del tiempo, la aceptación de que cualquiera ocupe una banca aún viniendo de los sectores más rancios de la derecha vernácula, explica una postura que por legalista y simple elude la responsabilidad superior de todo peronista de estar del lado de los procesos populares a los que se deben comprender.
Y en este caso, ni siquiera están del lado de la candidata a vicegobernadora que les dio la banca que ostentan.

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