“Si compañeras, Pierucci fue nuestro candidato en Cipolletti y debemos aceptarlo. ¿No era todos, todas y todes? Bueno, ahora defendemos al compañero”.
En la semana, la voz suena clara en el audio que circula por celulares y wassapp.
Es la fundadora del Movimiento Evita en Río Negro, la militante de los 70, la que fue diputada provincial y diputada nacional “por pertenecer a lo NAC&POP”, Silvia Horne.
La ahora funcionaria de Cancillería, junto a Felipe Solá, justifica suelta de cuerpo ante las compañeras la designación de un rabioso macrista al frente del ENACOM (Ente Nacional de Comunicaciones) en la delegación Río Negro al que llama “compañero”.
O sea, dos días después que en TN (en la propia cara opositora) el Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, reiterara que “el límite es Macri”, en la provincia del peronismo “progre en Buenos aires pero retrógrado, conservador y arcaico en Río Negro” justifican lastimosamente lo injustificable.
Aquí, a confesión de parte relevo de prueba, el límite no es MACRI y Horne tira por la borda su trayectoria y -se entiende que justifique su jugosa jubilación- pero debería medir no creer estúpidos a los compañeros y -peor aún- tomarle el pelo hasta con tono sarcástico a humildes mujeres que se preocuparon en consultarle por la designación de un evidente “enemigo a la causa”.
Es intolerante, burdo, capcioso.
Semana que sirvió también para conocer los pormenores de la actitud del legislador Pablo Barreno, acusado por su propia ex compañera de conducción en el gremio judicial rionegrino de “machirulo”.
“Qué te pasa a vos? querés ser mi pareja?” confiesa la dama que el diputado del FdT rionegrino le espetó ante una consulta simple.
La mujer, además de pariente, dice que “puede ser su madre”.
Histéricos, encerrados, caras de pocos amigos, típica actitud de Pichetto.
Con una diferencia: Pichetto hacía y hace política. Te guste o no; coincidas o no.
A estos “exponentes” les cabe aquello que inmortalizó el recordado Digno Diez:”son zurdos de bragueta, pero derechos de bolsillo”.
Vinieron, montados a la ilusión de rionegrinas y rionegrinos, a llevarse sus sueldos y los agregados: por eso eligen contratar en la legislatura a esposas y hermanos; a parientes cercanos que ni siquiera pasan por las oficinas a redactar un par de renglones.
Lo del FdT rionegrino en su representación institucional ya es un hazmereir más que un motivo de crítica.
Tanto que el oficialismo no deja de gozarlos aquí mientras se congracia con Alberto Fernández.
Ejemplo de ello: la actuación de Magdalena “Elisa Carrio” Odarda en el tema tomas en Bariloche.
Paupérrimo, como poner a su hijo veinteañero como legislador en desmedro de gente capaz y militante.
Montecino Odarda incluso es tan Odarda y Montecino que copió ya dos cosas: uno, el proyecto que reivindica derechos a ciertos agentes provinciales; el otro, declarar de interés una competencia de safari que, como se recordará, era la locura de su padre cuando ejercía también una diputación.
Termina la semana más dura del COVID-19 en Río Negro con el papelón más grande de la historia gremial.
No lo superan ni los terrenos de Sansuerro, ni los socios de Gatica ni los contubernios en el apogeo radical.
No señores.
El papelón lo hizo ATE luego de denunciar corrupción en Educación para terminar difundiendo un comunicado post reunión virtual con la ministro del área explicando la incidencia de Venus en el crecimiento del perejil.
Lo malicioso fue que, antes de la reunión con la ministra, ATE difundió un parte diciendo que pediría explicaciones de obras pagadas en escuelas que nunca se realizaron
ATE hará fuerza para que nadie se detenga en ese grave detalle en su historia.
Están a salvo.
La memoria no suele ser un bien preciado por estos lares.

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