(DOCUMENTO- SIC)”Hace tres días atrás conocíamos un dato que poco nos sorprendió desde la Mesa Local de Barrios Populares: “El 6,2% de las personas que viven en el conglomerado Viedma-Patagones son indigentes y el 43,5% pobres, según datos del organismo estadísticas y censos para el primer semestre de 2020”. Poco nos sorprende porque es, justamente, esa crisis que hace que cientos de familias viedmenses deban perder la posibilidad y el derecho de acceder a un techo.
Este empobrecimiento hace que se acreciente cotidianamente la crisis habitacional con la que Viedma cuenta hace muchos años. A esa causa hay que sumarle la política de exclusión, punitiva, de estigmatización y de desresponsabilización con la que abordaron la problemática los sucesivos gobiernos municipales.
Finalmente, ayer nuestro Intendente Pedro Pesatti presentó el esperado “Plan de Acceso a la Tierra” diciendo que “pese a este extraordinario momento, signado por la pandemia, estamos presentando al Concejo Deliberante el plan integral y más ambicioso de la historia de nuestra ciudad que será la solución definitiva para el acceso al suelo urbano, al lote soñado, al espacio que todos necesitamos para construir nuestro hogar. El punta pie inicial para que no haya ningún viedmense excluido de su comunidad.”
Sin duda nadie que luche por el acceso a la tierra y la vivienda puede oponerse a una política habitacional de producción de nuevos lotes con servicios. Sin embargo, nos llama poderosamente la atención la insistencia del intendente en dar un mensaje que estigmatiza a aquellos/as vecinos/as que históricamente no pudimos acceder a un lote porque el mercado y las políticas habitacionales en estos últimos años nos excluyeron.
Históricamente fuimos empujados a recuperar una tierra para poder vivir y resolver nuestro problema habitacional que no podía esperar más. Todos/as los/as que recuperamos una tierra, y así construimos la ciudad que el estado municipal responsable nos niega, hemos esperado años de promesas, nos hemos anotado para cada loteo social y nuestra paciencia fue humillada una y otra vez. Los/as excluidos/as no tuvimos opción, ¿o de verdad cree el ejecutivo municipal que es amena la situación de no poder brindarle a la familia acceso a los servicios básicos, abrigo y cobijo de un techo digno? ¿De verdad puede creerse que es digno vivir en barrios privados de todo? Miles de familias viviendo en esta ciudad en barrios populares de más de 25 años… cientos más que se suman a esta cruel realidad. NO QUEREMOS VIVIR ASÍ, NO NOS DIERON OPCIÓN. Y aún así, no nos rendimos, construimos los barrios populares, los dotamos de espacios comunitarios, dimos la pelea legítima por cada servicio negado, pensamos y exigimos su urbanización. Esa es la historia verdadera de una parte fundamental de nuestra ciudad a la que el intendente debe representar, debe escuchar porque no fue elegido para gobernar para una minoría sino para todas y todos.
Lo que más nos resuena de los dichos del Intendente es que no condice con el diálogo que como Mesa de Barrios Populares sostuvo hasta la semana pasada a través de diferentes actores del Gobierno Municipal, como así tampoco con los diálogos que el Municipio con la Secretaría de Integración Social, liderada por Mario Sánchez, sostiene con el RENABAP (Registro Nacional de Barrios Populares).
La política de criminalizar a los/as más excluidos/as y de desresponsabilizar al gobierno municipal frente a la problemática de la tierra y la vivienda nos llevó hasta esta emergencia habitacional. Sólo políticas públicas de tierra y vivienda con la activa participación de las organizaciones barriales y sociales podrán permitirnos superar esta crisis para construir una ciudad más justa e igualitaria, que contenga los sueños de todas y todos las y los viedmenses.
El gobierno municipal tendrá que elegir uno de esos caminos, el que nos llevó al desastre o el que habilita un horizonte de solución.
Por eso creemos que las políticas públicas de acceso a la tierra deben encararse como un compromiso, sin exclusiones y democratizarse.
¡Repudiamos y pedimos que cesen los mensajes estigmatizadores hacia los sectores populares! ¡Pedimos que se revea el Programa “Empezar” (Registro de Demandas de Tierra) que mantiene requisitos que tienen más de 20 años para poder anotarse para adquirir un lote. Principalmente que se anule de la Ordenanza N° 5519, el inciso “h” del Capítulo II-ARTÍCULO 3°, que no nos permite acceder a políticas habitacionales!
¡Exigimos la activa participación de las organizaciones sociales y barriales, de las vecinas y los vecinos más postergados, en la discusión y la construcción de las políticas públicas de hábitat!
¡Por servicios públicos, urbanización y viviendas para todos los barrios populares!
¡POR LOTES CON SERVICIOS PARA TODOS/AS!”

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