La cercana finalización de un invierno relativamente húmedo en la región permite avizorar una primavera y verano con importante densidad de pastos secos.
También la obligada cuarentena generó una evidente recuperación de flora autóctona, más allá de las actividades productivas permitidas.
Por ello, desde las entidades ruralistas comenzaron a concientizar a los productores en la necesidad de comenzar a repasar los existentes o a trazar contrafuegos.
Debe salvarse la diferencia.
La situación en Río Negro está reglada por ley a partir de la ley aprobada hace dos años de combate y lucha contra incendios.
En el sur bonaerense es más un tema relacionado a la conciencia del productor porque no existe ley que obliga a construir contrafuegos.

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