(°) Por NICOLAS ARIEL ABELLEIRA TAPIA .- Pasados aproximadamente 9 meses de la asunción de la fórmula del Frente de Todos, que pareciera lejana dada la incesante aparición de situaciones que generan periódicamente un nuevo problema y un desafío a superar por parte del gobierno nacional, la oposición representada en dirigentes políticos, medios de comunicación y un incomprobable número de integrantes de la sociedad, han decidido hace un tiempo darle riendas sueltas al prejuicio existente sobre el binomio Fernández, proclamando y aturdiendo al unísono en rechazo permanente, todas y cada una de las medidas llevadas adelante por quienes fueron electos en octubre de 2019.

En un contexto de crisis económica previa a la toma del poder en nuestro país, a la cual se le suma una pandemia mundial que azota a países cuya erguida economía hacia impensada cualquier tipo de tambaleo, el proceder del “grupo del odio y el sinsentido” es diario y continuo durante las 24 hs. de cada día.

Hoy queda muy atrás para quienes acompañaron de manera mayoritaria, allá por el mes de Marzo, cuando comenzó el impacto de la Pandemia en Argentina, medidas de gobierno que hoy parecen olvidar como la licencias y trabajo remoto para el sector público y privado, disposiciones que restringían el funcionamiento del transporte en pos del cuidado de la salud, bonos extraordinarios, IFE, construcción de hospitales modulares que permitían ampliar la cantidad de camas destinadas a internación, la suspensión de los cortes por faltas de pagos de servicios esenciales, el incremento de partidas presupuestarias en áreas críticas vinculadas a dar respuesta estatal frente a la pandemia, créditos a pymes para el pago de sueldos, prórrogas de vencimiento de deudas de Pymes y Micropymes, asistencia a Argentinos en el exterior para retornar al país, suspensión de desalojos y congelamiento de Alquileres, precios máximos en elementos esenciales para el cuidado ante el Covid , ATP, pagos extraordinarios en las tarjetas alimentar, extensión del periodo de gracia para el pago de créditos ANSES, congelamiento de tarifas de telefonía móvil y fija, internet y tv paga y podríamos seguir incontables reglones más, pudiendo mencionar luego, fuera del “mundo covid-19”, hecho central e ineludible durante 6 de los casi 9 meses de gestión, la renegociación de la deuda con acreedores, una batalla durísima con un final que trae buenos augurios para los y las Argentinas, el proyecto de reforma judicial en tránsito y el proyecto de aportes solidarios extraordinarios o “impuesto a las grandes fortunas”, presentado recientemente.

En fin, este proceso pandémico del cual no sabemos su fin, nos encuentra hoy ante un panorama preocupante en cuanto a infectados, luego de un bombardeo mediático y en algunos casos, ciudadano, que fomentando el no cumplimiento de la cuarentena, la desestimación de la existencia del virus e innumerables concejos basados en la irracionalidad e irresponsabilidad por parte de algunos comunicadores energúmenos y otros corrientes, han aportado y dado forma al peor momento en materia salud en nuestro país, que nos ubica paralelamente en una especie de “embudo obligatorio y necesario” que busca la salida de la PANDEMIA, como tema excluyente, en donde el gobierno de Alberto Fernández y Cristina Fernández, comienzan a poder moverse, no sin limitaciones debido al imponderable del año, en otros terrenos que son justamente aquellos tendientes al cumplimiento de la plataforma electoral, pero tampoco, los “ANTITODO” bajan los decibeles, por el contrario, agitan.

Las mismas marchas, son un resumen de todo lo que se “vomita” por radio, televisión, medios gráficos, digitales, y redes sociales, que nos muestra en la heterogeneidad de los motivos de las quejas,(desde la vacuna, hasta el confinamiento, pasando por teorías conspirativas innumerables y delirios dignos de algún gran director de cine) la insuficiente fuerza hegemónica de cada una de ellas , revelando así, que no está allí el argumento de las manifestaciones, si no que en todas, la excusa que deja desnuda la intolerancia que despierta un gobierno cuya concepción previa realizada por parte de algunos sectores de la comunidad, sentencia cualquier política adoptada o ideada, solamente por su origen.

En este marco, se puede apreciar con claridad, que lo que emerge desde la masividad de consumo tecnológico y/o comunicacional, no es más que la reproducción y replica, de poderes reales y monopólicos que machacan ante la amenaza de la justicia social, sobre la población toda, un discurso vacío de contenido que lo único que transmite es un sentimiento de odio, dispersión y empantanamiento, dentro del cual intentan empujar a la gente, que en determinadas ocasiones ni siquiera sabe bien, en que se basa su insatisfacción.

(°)MILITANTE PJ

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