La enorme potencialidad turística del Camino de la Costa, ruta Interbalnearia que desde Viedma recorre los contornos del Golfo San Matías, quedó una vez más demostrada en este sábado de Agosto y en plena cuarentena.

Centenares de cañas desde El Espigón hasta Bahía Creek dejaban ver a pescadores, de los aviezos y los no tanto, detrás de pejerreyes y meros de gran porte en un festival de burbujas y saltos.
Son los panzones hiper hambrientos los que alientan a toda la familia en Bahía Rozas.
En el empinado acantilado de Bajada Echandi, una ballena y su ballenato regalaron un ballet majestuoso de una naturaleza que aún puede disfrutarse sin pases especiales ni entradas onerosas.

Maras y zorros colorados saludan a los operarios de Vialidad que luchan por una traza segura y transitable.
El Loteo Faro Belén anuncia la llegada a Bahía Creek y un coro de loros barranqueras tapan el rugir de los cuatriciclos queriendo vencer en picada a los imponentes médanos.
Todo queda en el anuncio de no pasar para Caleta y Pozo Salado.
Otra vez será.
Por ésta vez fue suficiente para darse cuenta lo mucho que se tiene, aún en Pandemia.

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