El exabrupto de la legisladora oficialista rionegrina, la sierragrandense Roxana Fernández, mientras se realizaba una reunión virtual de una Comisión legislativa puso de relieve una vez más la mediocridad política de la oposición y la hipocresía tanguera de gran parte de los “interesados”
“Arabela está haciendo muchas cagadas”, dijo Roxana, mirando hacía el costado y dirigiéndose claramente a alguien que estaba sentado a su lado.
Captada la imagen, inmediatamente se comenzó a viralizar.
Y fueron legisladores del Frente de Todos los que inmediatamente compartireon, opinaron y hasta ironizaron con la situación.
Raro lo de este tipo de “peronismo” a la rionegrina: defienden a los capitales concentrados del valle; ocultan a un taimador entre sus filas; accionan para que los rionegrinos paguemos la carne más cara del país; expulsan a compañeras y compañeros y ahora, como frutilla de postre, olvidan el mayor logro de la última etapa peronista del país.
Les asque “El otro”, la no cosificación.
Si Soria insulta, es un “macho barbaro”; si Fernández dice lo que dice incide en el crecimeinto del perejil.
Son impresentables
La reacción a “lo machirulo” sólo los patentiza.
Al igual que a tantos empleados y proveedores del estado rionegrino que hicieron circular la grabación.
Son los mismos que, ante una denuncia o hecho que involucre decir la verdad y jugarse, te aclaran por línea privada “pero no digas mi nombre que me complica”, demostrando que sólo no se es corrupto porque no se tiene la posibilidad.
Roxana Fernández dijo lo que dijo y sabrá ella y sus zapatos cómo se para ante la gobernadora.
Pero que el peronismo trate de usufructuar ese hecho es cuanto menos de imbéciles.
Roxana les vino bien a los muchachos.
Siguen siendo los más antiperonistas mejor pagos por el peronismo en el mapa argentino