La ruidosa e insultante causa “APEL” donde primero todos juraban inocencia pero ahora todos pagan con dinero y trabajos comunitarios para no ir a la cárcel, se transformó en el hazmereir de la Justicia, la Legislatura y el mercado inmobiliario viedmense.
Un papelón con letras mayúsculas, amparado en la cuarentena y que demuestra cómo existe una justicia para pobres y otra para ricos.
No sólo eso.
Si el actual presidente de la Legislatura, Alejandro Palmieri y el Tribunal de Disciplina que impone la Ley 838 (Ley del estatuto del Personal Legislativo) no actúan a derecho, se cometerá además una clara violación a una norma de funcionamiento interno, poniendo en jaque la honorabilidad del estado, ya que a partir de este hecho si no hay sanciones se deja constancia de un grave precedente en la administración pública rionegrina.
El artículo 50 de la Ley 838 establece “los Deberes” que tiene que cumplir el agente legislativo.
El inciso e) señala textualmente “Observar en el servicio y fuera de el una conducta decorosa y digna de consideración”.
El Clan Gatica, vendiendole terrenos a los empleados que después no disfrutaron y cobrando cuotas cuando ya no existía el Fondo de Viviendas, poco “decoro” ha respetado.
Fernández, León, Bahamonde y Quintín, todos reconocieron en sede judicial haber cometido los delitos que se les imputaban y por ello devolverán con dinero y servicios comunitarios el dolo cometido.
Se especula que con Gatica pase lo mismo, aunque muchos en los corrillos políticos recuerdan la causa Sansuerro (algo similar cometido con terrenos) que aún cumple su condena tras las rejas.
¿Se atreverá Palmieri a hacer cumplir la ley con todo su rigor y exonerará a Gatica, Fernández, León, Bahamonde y Quintín?
¿Los presidentes de bloques legislativos, tan proclives a llenarse la boca al hablar de honestidad, harán algo?
¿Los integrantes del Tribunal de Disciplina que consagra la misma ley 838 se atreverán a aplicar el 50 inciso e) referido?
Los empleados de planta permanente están obligados también por el artículo 50 de la ley 838 , inciso l) a “declarar actividades de carácter profesional, comercial, industrial, o de algún modo lucrativa a fin de establecer si son compatibles”.
¿ Habrán entonces declarado a GAL, nombre de fantasía de la inmobiliaria donde aparece el apellido Angos?
Gatica ya violó la ley 838 en el último llamado a Pase a Planta de empleados contratados, al permitir el ingreso de provedores del Estado (prohibición expresa artículo 51, incisos a), b) y e)) y domiciliados en otras jurisdicciones (mandato expreso del llamado a pase a planta).
Pero está claro que él puede hacer lo que quiere.
Él y su Clan, armado y organizado para usufructuar fondos públicos como quedó fielmente demostrado en la investigación judicial y reconocido por los actores.
El Clan parece que quiere (y puede por ahora) arreglar todo en cuotas.
Un ejemplo riesgoso para el futuro inmediato: de corroborarse, todo aquel que delinca en el ámbito público podrá pagar su daño en cuotas, a menor valor y pintando paredones.
Ventajas que la salud republicana de una capital de provincia que se precie de tal no puede darse.
(FOTO RIO NEGRO)

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