Fue el 14 de mayo de 1995.
Era domingo y la Alianza gobernante, cuyo cuerpo central ocupaba el radicalismo, enfrentaba una dura crisis del Estado, con atrasos salariales, déficit marcado por un creciente endeudamiento y graves problemas de funcionamiento.
Ese día, el gobernador en ejercicio, Horacio Massaccessi competía por la presidencia de la Nación frente a un Carlos Menem arrollador gracias a la reforma constitucional acordada con Alfonsín y a su plan de Convertibilidad que regalaba una falsa imagen de estabilidad económica a un país que había explotado en hiperinflación cuatro años antes.
La Alianza por la Patagonia, cuya fórmula conformaban Pablo Verani y el viedmense Bautista Mendioroz obtuvo 97.849 votos.
Remo Costanzo y Julio Salto, la fórmula del Frente para el Cambio, 97.225.
Apenas 642 sufragios, la cantidad de votantes que hoy tienen sólo dos mesas en cualquier escuela de Viedma un domingo de elecciones.
Terrible.
Fueron horas aciagas, llenas de presiones, idas, contramarchas y un largo escrutinio final que se terminó zanjando con la caballerosidad que hoy quizás ya no exista en política.
Ese día de hace un cuarto de siglo atrás, la Alianza obtuvo 22 diputados provinciales y el justicialismo aliado con el Movimiento Patagónico Popular, 20.
La banca 43 la ocupó el recordado Eduardo “Bachi” Chironi que fue en la boleta del Frente Grande, con Omar Lehner como candidato a gobernador y José Octavio “Pilo” Bordón a presidente.
Lo llamativo es que hubo cerca de 24 mil votos en blanco y más de 2.600 votos nulos, que en todo momento podían voltear el fiel de la balanza para un lado u otro.
Lo cierto fue que la oposición tenía luego de esas elecciones más intendentes que el oficialismo y, a nivel nacional, logro 2 de los 3 diputados en juego en una llamativa y contundente forma de corte de boletas.
Ha pasado mucho tiempo.
El último caudillo radical, Pablo Verani, ya no está con nosotros.
También dejó este mundo ese ser maravilloso que fue “Bachi” Chironi.
Remo Costanzo debe haber recordado este jueves aquella jornada con lujos de detalles: el hombre que intentó por tres veces la gobernación, nunca estuvo tan cerca.
Pasado el tiempo, la efeméride es un recuerdo borroso en una provincia de un país que ya no es el mismo.

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