Referentes de los movimientos sociales de Río Negro se reunieron de manera virtual con el ministro de Gobierno, Rodrigo Buteler, con Germán Guaresti, en representación del Ministerio de Desarrollo Humano, y la diputada nacional Ayelén Spósito, para debatir temas urgentes de la agenda social en la provincia.

“Las rionegrinas y rionegrinos que viven en las barriadas, en las tomas, en los parajes, en las periferias, en los barrios que no se han regularizado, en toda la provincia de Río Negro, merecen una presencia del estado, que de cuenta de las emergencias, alimentaria, sanitaria y de dificultad frecuente para cuidar a las personas en riesgo y poder cumplir criterios de bioseguridad en medio de la pandemia. Arrecian las situaciones de mujeres que han sido violentadas y debemos ayudar a sostener. El Hambre obliga salir por la changa, o el trabajo que aporte un ingreso a la familia”, expresaron en un comunicado conjunto los referentes del Movimiento Evita, Somos Barrios de Pie y la Corriente Clasista y Combativa.

Esta reunión tiene como antecedente el encuentro que mantuvo días atrás el presidente Alberto Fernández con los movimientos sociales que integran los “cayetanos”. En la reunión con las autoridades provinciales, se plantearon las demandas más urgentes a nivel provincial que se han profundizado por la emergencia sanitaria que provocó el COVID 19.

En representación del Movimiento Evita participaron la diputada nacional Ayelén Sposito, Lorena Alan y Hadée Bustos, por Somos Barrios de Pie Mateo Canosa y Laura Iturbida y por la Corriente Clasista y Combativa Nadia Ortiz y Raúl Rajneri.

Los movimientos sociales plantearon las urgencias de los barrios de las distintas localidades de la provincia. Destacaron la necesidad de mantener “reuniones periódicas y de carácter institucional con la participación de todos las organizaciones habida cuenta de la situación que se vive en las barriadas en el marco de la pandemia y la crisis social y económica que atravesamos. También se planteó que la cuarentena es una medida correcta, pero cuando hay familias con hambre, sin agua, ni gas, ni siquiera leña, en viviendas precarias, la cuarentena se torna inviable sino se resuelven estas urgencias”.

Consideraron “necesario declarar la emergencia alimentaria en la provincia, para proveer de forma regular y sostenida alimentos y demás insumos como barbijos, alcohol en gel, lavandina a comedores y merenderos”.

Exigieron también “el acompañamiento de la provincia en el programa nacional “El barrio cuida al barrio”, programa que permite a trabajadores precarizados del salario social complementario asistir y relevar en los barrios las personas de riesgo y hacer prevención sanitaria, y asimismo desarrollar pequeña obra de construcción en torno al mejoramiento edilicio de esos espacios comunitarios”.

Solicitaron además “a la provincia es que se hagan cargo de los insumos que pudieran necesitar adultos mayores y personas de riesgo”.

También se reclamó por “una ley de emergencia en violencia contra las mujeres que habilite ayuda legal y financiera a las mujeres que sufren violencia, que permita promotoras en prevención de la violencia que sufren las mujeres y la asignación de casas para refugio en cada ciudad de viviendas del IPPV”.

Por último, desde los movimientos sociales presentes se planteó la necesidad de crear “un Fondo específico, con presupuesto, para promover la creación de trabajo para sectores de la economía popular, vinculados tanto a la alimentación, soberanía alimentaria, mercados de cercanía, talleres textiles y construcción de pequeña obra pública”.

“Esta emergencia sanitaria, con hambre, pone en evidencia la emergencia habitacional y de empleo, así como también la necesidad de fomentar la agricultura familiar y las huertas comunitarias. Se planteó que no esperemos a que pase como está ocurriendo en la villa 31 de Retiro donde se duplican los contagios cada 4 días. Desde el Gobierno comprometieron una próxima reunión con la gobernadora Arabela Carreras y el nuevo ministro de desarrollo humano Juan Jose Deco”, señalaron.

Destacaron que “este espacio va a promover reuniones con cada municipio de la provincia, exigiendo la participación de las organizaciones en las políticas que asisten a los sectores más postergados”.

Por último, desde los movimientos sociales presentes, se pidió que la provincia acompañe en el Congreso un impuesto a las grandes fortunas que financie la emergencia sanitaria, y las politicas contra el hambre.