El gran negocio inmobiliario estaría hecho: las autoridades del partido Justicialista rionegrino se prepararían para vender la céntrica y cotizada sede partidaria de Buenos Aires 49 de Viedma.
La jugada fue perfecta: primero se vació de representantes de Viedma a los órganos partidarios, tanto que hoy en el Consejo del justicialismo provincial los dos representantes por el valle inferior son de General Conesa.
Nadie se queja.
Luego, con el invento de crear muchas Unidades Básicas hicieron que la masa de afiliados paulatinamente se vaya distanciando de la tradicional sede de calle Buenos Aires.
Nadie se moviliza.
Hoy el peronismo de Viedma tiene sólo un legislador (Pablo Barreno) y una legisladora que comparte con Carmen de Patagones, Grandoso.
En las últimas horas en las redes sociales distintos afiliados, adherentes y ex dirigentes comenzaron a alzar su voz ya que trascendió que incluso el edificio fue tasado y se maneja un valor de venta.
Hay quien sospecha que la venta se ha tornado “imprescindible” para algunos que no tienen otra forma de cubrir el enorme agujero negro que muestran las finanzas del partido.
El sitio, que supo ser vivienda y cobertura de peronistas perseguidos por distintas dictaduras, un lugar de enseñanza y de debates memorables, por no olvidar tampoco los pocos pero inigualables festejos de victorias electorales, va camino a ser demolido para un emprendimiento inmobiliario multimillonario.
Se desconce sí el Partido reconocerá comisión en caso de ejecutarse la venta, pero no es descabellado pensarlo ya que en bienes raíces “las comisiones son santas”.

- Publicidad -