El viaje de la Secretaria General Técnica del IPROSS, Silvia Cristina Ocampos, regresando de Brasil en un auto oficial de la obra social y la respuesta dada por el titular de la misma Alejandro Marenco a un sólo medio, llaman la atención.
Veamos:
El responsable del IPROSS detalla en el sitio MAPUCHITO del empresario periodístico Raúl Alvárez que la funcionaria “había concurrido a una reunión en Buenos Aires del Consejo de Obras y Servicios Sociales Provinciales de la República Argentina (COSSPRA) y que luego de esta actividad solicitó autorización para hacer uso de una semana de licencia”.
Llama la atención que, según la página oficial de la COSSPRA, la última reunión presencial se registró el 17 de febrero, un mes y un día antes que se decretara la Cuarentena en la Argentina. Y en forma virtual, el último registro es del 31 de marzo, ya en cuarentena, por lo que la reunión fue en forma virtual.
O alguien le cantó el famoso bolero a Marenco, ese que dice que “la semana tiene más que siete días”, o falta información.
Marenco explicó que se dispusó el traslado de la médica, desde Paso de los Libres, garantizando la movilidad, “dada las funciones que cumple en el IPROSS en momentos en que se están llevando a cabo la firma de numerosos convenios y que además, la otra profesional que se desempeña en el área, está cumpliendo un aislamiento sanitario -con licencia- que le impide trabajar”.
Si es así, por qué se le permitió “tomarse una semana de licencia” si es tan importante para el IPROSS?
Se explica que “Marenco destacó que se trata de una profesional necesaria en sus funciones y capacitada en temas de auditorías, que ahora en Viedma está cumpliendo con los días de aislamiento y que el traslado se realizó cumpliendo con todas las normas sanitarias vigentes y en cumplimiento de las disposiciones legales”.
Y si es “tan necesaria” cómo se cometió el sacrilegio de permitirle tomarse licencia y, además ahora, perderse por 14 días que impone la cuarentena obligatoria de tan indispensable funcionaria?
El titular del IPROSS aclara que ella, la doctora Ocampos, pagará de su bolsillo los gastos…
Cómo?!!..no era tan importante tenerla entre nosotros?!! si fuese tan clave, seguramente el pueblo rionegrino no objetaría el gasto.
Si la reunión fue en febrero, cuándo fue el viaje? ahora? en marzo?
Sí está la doctora en cuarentena aún, es fácil deducir que volvió hace menos de 14 días.
Napoleón es el dueño de aquella frase de “no ofenda mi inteligencia”
Mientras, descubrimos a una funcionaria tan imprescindible que se va a una playa del país más contaminado de coronavirus y vuelve en un auto que paga un pueblo rionegrino que quizás esté ante el primer caso de peculado reconocido públicamente.
O, siguiendo con la música, estas son sólo preguntas vagas e inadecuadas por estar fuera de la pauta.