(°)”Eine Abdeckung des Wolfes und seine Kumpel. Graben der Alpes de Sudamerica“

(Por Ricardo Carlovich) Benítez y Cabrera quedaron petrificados.
No era solo por el frío en el crudo invierno de 1945 en plena precordillera del entonces Territorio Nacional de Río Negro el motivo de su parálisis.
Ante ellos, vistiendo ropas de humildes campesinos, un tal Renato Scoccia y su esposa, aguardan sin decir vocablo que los efectivos de la policía del territorio decidan sobre su paradero.
Los milicos, acostumbrados a lidiar de vez en cuando con algún arreo de cuatreros o con el contrabando de los turcos, no pueden salir de su asombro.
Ese hombre de pelo y ojos grises, bigotito fino y camisa cerrada al cuello sin corbata, se parece mucho al que eclipsaba multitudes en todo el mundo.
Ella, rubia y elegante a pesar de su ropaje humilde, tiene el mismo cutiz de porcelana que vieron en los noticieros del cine en Bariloche aquella vez que tuvieron que ir a rendir el ascenso.
Pasaporte argentino y nombre italiano el de Scoccia.
Poco era lo que podía hacerse en Comallo por aquellos años.
Así que decidieron llamar al sirio del pueblo, dueño de todo lo que alguien necesitaría por esos lares, y le tomaron fotografías.
Le decomisaron unos papeles y los dejaron continuar el viaje rumbo a los Andes.
Benítez y Cabrera se jubilaron convencidos que ese hombre era el que ellos creían.
En su libro “Hitler en la Argentina”, el periodista e historiador barilochense Abel Basti señala: “Un documento desclasificado de la Armada nacional, con fecha 22 de mayo de 1945, revela la presencia de submarinos germanos en aguas jurisdiccionales argentinas casi dos semanas después que Alemania se hubiera rendido.
Se trata de una comunicación secreta enviada al ministro de Marina, Contralmirante Alberto Teisaire, por el vicealmirante Héctor Vernengo Lima, jefe del Estado Mayor General. En el mismo se asegura que, de acuerdo a los datos aportados por el ministerio de Relaciones Exteriores, se constató la presencia de submarinos nazis en el Atlántico Sur. El documento dice: “Llevo a conocimiento de VE. que según información del Ministerio de Relaciones Exteriores, se habría constatado la presencia de submarinos de guerra alemanes en aguas del Atlántico Sur, que tratarían de llegar a aguas japonesas. Este Estado Mayor General opina que debe darse la orden al señor Comandante en Jefe de la Escuadra de Mar para que evite el pasaje de submarinos alemanes del Atlántico al Pacífico, estableciendo un patrullado conveniente en el extremo Sur hasta nueva orden”. En realidad nunca se supo si esos submarinos iban a Japón o a la Patagonia.
Además, si bien se dispuso el operativo de control naval sugerido por Vernengo Lima, el mismo se dejó sin efecto en el mes de junio de ese año.
Siete días después que cesaron los controles, el 27 de junio, se informó que una pareja había desembarcado de un submarino, con un bote de goma, en cercanías de la localidad de Stroeder, al sur de Buenos Aires, donde estaba radicada una importante colonia alemana. Así lo consigna un informe de la policía provincial que fue elevado a Coordinación Federal. El documento asegura que ambos fueron recibidos por un germano que los transportó en un velero hasta una estancia ubicada cerca de la localidad de Verónica”.
Una autoridad máxima de la Junta Nacional de Granos en el sur bonaerense, recibió de un colono alemán un regalo muy peculiar.
Se trataba de un telegrama escrito en idioma teutón.
En 1983 alguien ordenó en la Jefatura de policía rionegrina quemar archivos.
Desconozco si se trató de una forma de ocultar datos sobre los años de plomo de la Dictadura, pero sí sé que una de las carpetas no llegó a las llamas en el patio de la Regional.
Un ignoto empleado puso en manos de un periodista en Viedma esas hojas amarillentas, atadas con hilo sisal, una década después de la fogata.
-“Usted sabrá el valor que esto tiene”, le dijo.
Todo se guarda con recelo entre libros y reliquias, especialmente la foto de un señor de pelo y ojos grises, vestido de paisano con el cuello de la camisa abotonado sin corbata.
Esa foto está abrochada a un telegrama cuyo texto, en lengua original, encabeza este relato:
“Brindar cobertura al lobo y su hembra. Madriguera en Alpes de Sudamerica”

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