A eso hemos llegado en la Comarca Patagones Viedma.
Un kilo de asado, la clásica comida del gaucho argentino y que es nuestro emblema en el mundo gastronómico, cuesta en cualquier carnicería de Patagones o Viedma más que un ejemplar del Martín Fierro, clásica obra de la literatura nacional, y prologado por Jorge Luis Borges.
IN-CREI-BLE…
José Hernández, si lo supiese, moriría de sorpresa en la chacra de sus tíos, los Pueyrredón, allí donde se inspiró para mostrar al gaucho de las pampas.
Borges, por lo demás, adoptaría una de su celebradas bromas de fino humor inglés para enrostrar la blasfemia.
Un ejemplar del libro escrito en verso cuesta entre 210 y 500 pesos, incluyendo la edición que cuenta con el prólogo salido de la pluma fantástica de Borges
Aunque con excepciones (muy pocas) en las carnicerías del valle inferior del Negro, a diestra y siniestra, el kilo de asado se llega a pagar desde 450 y hasta 550 pesos.
“En el barrio Zatti se vende a 499 y sin sello”, dice un ama de casa en una radio viedmense.
Sin embargo, es interesante detenerse en lo sucedido en esta semana, donde queda claro que el monopolio reinante en la materia prepara un nuevo y letal aumento de precios.
FRIDEVI, que no paga Ingresos Brutos y apenas si aporta impuestos comunales, puede que aplique en los próximos días un considerable aumento en el kilo de carne.
Durante el gobierno de Mauricio Macri el kilo de asado aumentó un 100 por ciento en el país, según datos oficiales del INDEC.
Aquí en Viedma y Patagones, durante los mismos cuatro años, un 215 por ciento!!!
En estos días un razonable Juan Leyro Díaz, referente innegable de los ganaderos del norte patagónico, declaró en un medio periodístico que “los campos están saturados de animales” como consecuencia de la cuarentena comercial impuesta por el coronavirus.
Rápidamente -aunque no sorpresivamente para cualquier avezado- sus colegas de la Asociación Rural de Patagones salieron a desmentirlo con declaraciones del tipo “estamos con graves problemas de producción y podrá haber desabastecimiento de carne”.
La verdad es que no hay término medio: o hay superpoblación de vacas o no hay.
Como se sabe, Guardia Mitre y el Partido de Patagones no difieren en la producción ganadera.
Volviendo al valor de la carne, el kilo vivo -ese que se le paga a un productor por su animal en los corrales- es en la actualidad de un dólar 20 centavos si tomamos el cambio oficial a 68 pesos por unidad.
En 1960 el kilo vivo estaba en un dólar; en los años 90 estaba en 90 centavos de dólar y en el 2005 en 77 centavos de esa moneda, sin contar los aciagos años de Alfonsiín y De la Rúa.
Siempre la relación con el kilo de pulpa, esto es lomo, peceto, etc, fue de 1 por 3.
Es decir, para saber cuánto valía en carnicería el kilo de lomo había que multiplicar por 3 el valor del kilo vivo.
Ejemplo: durante el gobierno de Menem, un kilo de peceto costaba 3 pesos.
Es cierto que con los planes de sanidad y las mejoras genéticas logradas para ganar mercados externos, esa multiplicación por los costos asumidos debe hacerse por 3,50 ó 4.
Ejemplo: sí el kilo vivo está hoy a 93 pesos, un kilo de pulpa no puede salir más de 370 Pesos..la Pulpa!!
Ergo, un kilo de asado a 350 pesos está muy bien pagado.
Una pregunta sería por qué tanta urgencia en desmentir a Leyro Díaz?
Como se sabe, la Asociación Rural de Patagones está fuertemente influenciada por la Cooperativa de la misma ciudad que, demás está recordar, es manejada al unísono desde las mismas oficinas del frigorífico.
No puede este artículo ser tremendista y enlodar a la dirigencia rural maragata, pero no han disimulado mucho su pertenencia.
Sí como dice Leyro Díaz sobran vacas,es infantil esperar que baje el valor pero al menos no debería subir el precio de la carne en góndola.
Ahora, sí la situación es como señalan los ganaderos de Patagones, que se preparen los docentes de la región: deberán enseñar que el Martín Fierro vivía en el campo pero no comía asados.