Cuando a mediados de diciembre supo que sus compañeros no docentes de la UNRN habían cobrado el aguinaldo y él no, Eduardo “Pini” Raffaele intuyó que habría algún error en el banco.

Decidió antes de reclamar revisar su correo electrónico: allí encontró atónito un archivo PDF en el que le comunicaban que se había transformado en el primer trabajador de planta en ser despedido de manera arbitraria en la corta historia de la Universidad Nacional de Río Negro.
Así, Pini Raffaele terminó el 2019 enterándose de que apenas a cinco años de jubilarse tocaba resistir para no convertirse en un nuevo desempleado.

Al correcto trabajador, eximio profesional y gran persona lo acompañan con firmas, fotos, adhesiones, mensajes en redes y comunicados a los medios de comunicación más de 300 trabajadores, estudiantes, docentes e investigadores.

En diálogo con laSirena, sitio de noticias de la zona andina rionegrina,  Pini se muestra desconcertado “no me dieron ningún tipo de explicación, la única comunicación fue por correo”, asegura.

El área de la Sede Andina de la UNRN en la que trabaja sólo tiene (o tenía) un empleado: es él quien se encarga de la asistencia en el equipamiento técnico de la sede ¿Podría decirse que con su ausencia ése área fundamental para carreras como la Licenciatura en Diseño Artístico y Audiovisual queda sin funcionar?”
Quienes lo apoyan utilizan el lema #PiniSeQuedaUNRN y siguen con la campaña de firmas.

Mientras tanto, “El Emperador” Juan Carlos Del Bello cosecha una nueva mancha en la larga lista de desaguisados, negociados, nepotismo, pagos de favores, resguardo de cercanos a acusados de crímenes de lesa humanidad, “regalos” a parientes con plata del Estado, mesas de dinero con fondos universitarios y hasta el pago de la comida de un perro con la caja chica.

Sin olvidar que guarda para sí el trágico honor de ser el primer rector universitario que habilita el ingreso de Gendarmería para reprimir estudiantes en una sede universitaria en la rica historia de la Autonomía universitaria argentina.

Pocos recuerdan que, asumido Macri quiso congraciarse rápidamente con lo más rancio del liberalismo nacional y fue a la Justicia para cuestionar la universidad pública, gratuita y con ingreso irrestricto.

Ahora parece que de nuevo Del Bello es “nacional y popular” para afuera, mientras echa empleados y sigue manejando a su antojo con la anuencia de propios y extraños una universidad pública.
Alguien debería avisarle al actual binomio presidencial (Alberto y Cristina) quién es este personaje macabro que digita la alta casa de estudios

El virus que hace tambalear al mundo parece una gripe insignificante al lado del inoculado en la Universidad Nacional de Río Negro tras la funesta figura de Juan Carlos Del Bello