“La primera ayuda económica que dió CADEJUR salió del bolsillo de Juan Carlos”, narró con emocionada expresión en El Tendal por FM Signos Hebe Froidevaux de Bernardi.

La esposa de quien fuera el fundador de quizás la organización de jubilados más importante del país por la dimensión alcanzada, recordó que un día como hoy de 1996 nacía “La Casa del Jubilado Rionegrino”.

“En 1995 se formó la Integremial de Jubilados a instancias de Juan Carlos y, un año despúés nos impusimos fundar CADEJUR”, dijo Hebe

Al mencionar los aspectos íntimos de una idea enorme, Hebe señaló que “siempre estuvo en la idea de Juan Carlos crear una entidad para los jubilados. A él lo había marcado mucho lo que vivió su abuela, que fue costurera y se murió sin jubilación. Él decía que no puede ser que una persona llegué a su máxima edad y llegué desválido”.

La cofundadora recordó a otras personas que instaron el nacimiento de CADEJUR que “se origina sobre tdo cuando intentaron que fuese el apéndice de un gremio; pero Juan Carlos dijo no, mejor ser cabeza de ratón y no cola de león”.

“Primero fue la reivindicación, porque hay que recordar que luego de meses sin cobrar, se aregló la situación de los activos y a los jubilados nos querían dar papeles y con fuertes descuentos”, recordó en un marco muy peculiar porque mientras tanto Río Negro traspasaba su Caja de Previsión a la Nación lo que complicaba aún más los trámites.

Luego de esa etapa que impuso una masiva demanda por jubilaciones impagas y descuentos y recortes, debía enfrentarse el tema de las deudas de los jubilados y entonces nació la idea de las ayudas económicas. “Recuerdo que la primera ayuda salió del bolsillo de Juan Carlos”, recordó con emoción Hebe.

Más tarde, ya desde la primera sede propia, una vivienda alquilada en calle Güemes de Viedma, se adhirieron los primeros comercios con órdenes de compra y nació la radio, FM Raíces que marcó en esos días todo un hito de la radiofonía local.

“La radio siempre estuvo en la cabeza de Juan carlos, incluso mucho antes él ya escribía una columna en el periódico La calle sobre jubilados”, contó Hebe.

La hisoria de Cadejur es por todos conocida: una sede propia en terrenos de la ex Caja de Previsión, sus servicios y bondades que se repiten a lo largo y ancho de la provincia con delegaciones.

Farmacia, Turismo, Salud, ayudas financieras, cultura y recreación.

Junto a la emotiva crónica de días y hechos de enorme valía, Hebe afirmó que siente “emoción y orgullo”.

El sano orgullo de haber forjado junto a un señor excepcional la obra social, cultural y familiar privada más importante de la Patagonia y el país.