En pleno siglo XXI aún es posible seguir esperando el progreso a escasos metros de un importante conglomerado.

26 familias de pequeños productores, titulares de chacras y parcelas en inmediaciones del casco urbano maragato, lograron después de mucho peregrinar por pasillos oficiales, la tan ansiada bajada de luz desde el tendido eléctrico hacía cada frentista.

“Para nosotros es un inmenso logro”, dijo en el TENDAL radio gustavo Herrero, un pequeño productor de huevos y criador de algunos animales como vacas y cabras.

El productor, que batalló por años contra la burocracia y el desinterés de las autoridades, narró que “con emoción vemos como se van de apoco poniendo los cables a cada pilar”.

“Ahora cada uno deberá llevar el tendido hacía su casa, un tema que no es menor porque es realmente costoso”, indicó Herrero.

Se trata de obras de muy alto costo y seguirán las negociaciones con el municipio que gobierna Zara intentando un subsidio o plan de pagos que les permita a los pequeños productores enfrentar la última parte de una obra que les mejora la calidad de vida.

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