La profesora e investigadora de la UNCO, María Claudia Dusi , habló en EL TENDAL sobre el negocio multinacional de los agroquímicos; los por qué en Viedma se come el tomate de La Plata y la necesidad de apuntalar la producción orgánica. 

“Es una falacia decir que no hay forma de producir sin agroquímicos o agrotóxicos”, señaló María Claudia Dusi en diálogo con “El  Tendal”.

La profesora e investigadora de la Universidad del Comahue agregó que “existen variantes muy importantes, como la producción orgánica o la agroecológica que permiten ayudar a la salud de las personas”.

“En este casino mundial, la alimentación  es tomada como el gran negocio, quizás el más importante por encima de las armas y las drogas, y no se la considera un derecho de las personas”, indicó por el 90.9 de FM Signos.

Dusi explicó que “supuestos paquetes tecnológicos, que cuestan billones de dólares, son en realidad formas de hacer llegar a países periféricos material contaminante prohibido en los países centrales”.

“Nos merecemos comer alimentos sanos y nutritivos para ser personas más sanas y mejor nutridas”, señaló.

Al referirse a lo que ocurre con la comercialización de productos, en un país insólito donde en Viedma se come el tomate de La Plata teniendo miles de hectáreas bajo riego improductivas, Dusi detalló que “hace décadas que el país no privilegia las economías regionales  sino los intereses concentrados”.

Sobre Viedma, la investigadora afirmó que “tiene un movimiento agroecológico muy importante, ejemplo en la región”

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