Esa imagen que ilustra la nota es, para las autoridades de Salud rionegrinas y del Hospital Zatti, una milanesa de pollo. Como se ve, no alcanza la categoría de “feta”.
Las condiciones en la cocina del Hospital Artémides Zatti y, más precisamente, lo que comen nuestros enfermos, es el motivo de esta segunda entrega que tuvo el pasado viernes la primera parte.
EL TENDAL anunció en redes sociales el tratamiento de la situación el jueves a las 20.20, tal como ocurrió el viernes en horas de la mañana en su edición radial por FM Signos con el testimonio directo de un trabajador del sector.
Las fotografías, tomadas ese mismo día jueves, hablaban por si mismas de la inquietante condición bromatológica de esos alimentos envasados al vacío, congelados y en la mayoría de los casos, ya vencidos.
Si bien, tanto desde el hospital como las autoridades del Ministerio de Salud no aceptaron el pedido de entrevistas radiales hechas por la producción del programa y no hubo declaraciones al efecto en una clara política de dejar pasar el tema hasta que nadie diga nada, podemos establecer algunos puntos interesantes que invitan a la comunidad hospitalaria en particular y a la de Viedma en general a reflexionar e inquirir sobre lo que comen nuestros enfermos.
Primero, a este medio llegó la versión que ese mismo jueves, entre las 21.30 y las 23,15, un grupo de personas se apersonaron a la cocina y sacaron la mercadería tanto vencida como en mal estado.
Los mismos fueron llevados a calle Urquiza de Viedma, a un local comercial de proporciones que por años ocupó una reconocida empresa.
De allí salen los alimentos congelados hacía el nosocomio viedmense que descargan tres importantes transportadoras semanalmente, El Vasquito, Dos Ciudades y Oro Negro.
Volviendo al depósito, es dable destacar que luego de algunos reclamos, la concesionaria instaló algunos freezer como para mantener la cadena de frío, aunque este medio guarda también fotografías de carne que al descargarse tiene un jugo verde lejano al desangrado habitual y emanando un olor nauseabundo.
Segundo, y quizás lo más interesante, estamos en condiciones de adelantar que el próximo lunes llegará uno de los responsables de la concesionaria a “dialogar” con las autoridades, especialmente lo concerniente al contrato definitivo ya que hasta ahora actúa con una “preadjudicación”
Sin embargo, es bueno empezar a contar en capítulos esta historia que, si no fuese que hay gente de por medio, se parece a una novela italiana.
La Secretaría de Salud del Ministerio de Salud del gobierno de Río Negro llamó a Licitación Pública número 17 del año 2018 para “el servicio de cocina del Hospital Artemides Zatti, área Viedma, por el plazo de 24 meses con el objeto de elaborar alimentos en las instalaciones que el Hospital posee a tal efecto y Personal a cargo”.
El llamado especificó (textual y por mes) 3000 pacientes dietas para generales; 235.500 pesos; 2.500 dietas especiales por 235.500 $ y 2.500 dietas para el personal hospitalario, por 255.500 pesos. Total 1.934.000 pesos mensuales.
El contrato ofrecido era de 24 meses por un monto de algo más de 46 millones seiscientos mil pesos.
El 14 de enero del 2019 se firmó el Acta de Preadjudicación, luego de desestimar las ofertas presentadas por las firmas, TC S.R.L. y DASSAULT S.A., de acuerdo al Dictamen Nº 097/19 de la Subsecretaria de Asuntos Legales a fojas 662.
Por el mismo acto se preadjudicó a la firma COMPANIA INTEGRAL DE ALIMENTOS,inscripta en el Registro de Proveedores de la Provincia bajo el Nº 19-F-1206, la provisión del Renglón Nº 1, por ser única oferta valida, ajustarse técnicamente a lo solicitado y ser su precio conveniente.
Dicha compañía, que tiene sede en Buenos Aires y utiliza varios nombres de fantasía, eligió para el hospital de Viedma el cinematográfico nombre de “Royal Chef” y se quedó con la compulsa al ofrecer un servicio de calidad por 48 millones de pesos anuales.
Por este motivo decolará el avión en el aeropuerto de Viedma el próximo lunes.
La insistencia de citar un avión no es caprichosa.
Quizás la misma empresa que realiza los vuelos del gobernador y sus ministros tenga a algún piloto interesado.
El ninguneo a un medio como El Tendal, que no alcanza mucha repercusión, era lo lógico y lo advertimos el pasado viernes.
Profesionales que renunciaron, empleados perseguidos por lo denunciado, más fotos de alimentos incomestibles y la rara aparición de nombres que se ligan en las más altas esferas.
Tan altas como el vuelo de un avión que intentaremos seguir en la próxima entrega.

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