La salida del Tren Patagónico con destino a Bariloche desde Carmen de Patagones duró lo que tardaron en conocerse los resultados electorales del 11 de agosto y, de la ilusión y esperanza, se pasa a la desazón y sentimiento de engaño.
Sólo un gesto para Zara y Macri por parte del gobierno de Weretilneck resultó el anuncio y primera y única salida -ocurrida el viernes 9 de octubre- ya que se ha informado que “por deficiencias” en las vías del Puente Ferrocarretero que une Patagones con Viedma no habrá partida el próximo viernes y desde la empresa estatal rionegrina se cuidaron de no adelantar fechas sobre el posible retorno.
El anuncio, apenas a días de las PASO, fue hecho desde la Legislatura rionegrina con el vicegobernador Pesatti, el intendente maragato y las autoridades de la empresa.
Es inadmisible pensar que algo tan importante y sentido para toda la población de una región de un país hecho a la vera del ferrocarril no hay contado con la más mínima tarea de previsibilidad, análisis y precaución.
Sólo se explica en la Argentina de Macri donde se gobierna con globos de ensayo, anuncios a futuro y críticas al pasado.
Las necesidades políticas no siempre van de la mano con los movimientos acordes y aquella foto en el Complejo Los Aromos de Viedma, junto a Pichetto, Rogelio Frigerio y Weretilneck anunciando el apoyo a la fórmula macrista se creyó siempre como un gesto obligado de quien hoy las encuestas lo dan como preferido para las comunales viedmenses del próximo 6 de octubre.
Desde este mismo medio se había acentuado la ilusión de escuchar nuevamente las sirenas de la locomotora, sentir el olor a brea en las vías y escuchar las campanas en los paso niveles.
Es de esperar que los trabajos se realicen y se salga rápidamente de este papelón y que esta nota solo sea una errónea impresión sobre una especulación electoralista.