La profunda crisis económica, financiera y social que vive el país que gobierna Macri se siente en Patagones y Viedma con los ribetes más duros y a la vez insólitos.
El intendente de Patagones, José Luis Zara anunció en la mañana de este miércoles que quedan desiertas las licitaciones previstas por la falta de precios en los insumos y ejemplificó con la obra de ampliación de una escuela en la localidad de Igarzábal cuyos sobres de licitación debían abrirse hoy.
“Los empresarios que compraron los pliegos avisaron que se retiraban porque no hay precios en el mercado”, explicó.
Por otro lado, y en una breve recorrida de este medio pudo constatarse los ribetes comerciales de la crisis.
La propietaria de uno de los kioskos céntricos con mayor volúmen de ventas por encontrarse cerca a establecimientos escolares y de oficinas públicas y privadas explicó que “no hay precios y lo que llegan son con aumentos siderales”.
“Yo vendía hasta el lunes las pilas doble A a 40 pesos y nos llegaron hoy a 47 pesos de costo a nosotros. Las tendría que vender a 65 pesos y eso es imposible”, explicó mientras llevaba adelante la remarcación de precios en gaseosas, golosinas y masitas.
Los propietarios de una de las fiambrerías y delicatessen más conocidas de Viedma informaron en la recorrida que “no sólo no hay precios sino que está parado el chacinado en todo el país. se nos termina la mercadería que tenemos hoy y no sabemos qué pasará”.
En LU 15 Radio Viedma sus móviles de exteriores demostraron la crisis en otras facetas, especialmente en panaderías donde los propietarios explicaron que el kilo de pan no tiene precio en la Comarca y no hay dónde comprar harina.
Mientras operadores privados de Patagones y Viedma realizaban operaciones de compra y venta de dólares a 70 pesos por unidad en algunos casos, lo más llamativo lo dejó al aire de la citada emisora un oyente:
“Fui al Lavadero de autos y no me dieron turno porque no hay precio”.
Ya nada escapa a la crisis macrista

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