Los movimientos sociales se movilizaron en todo el país para visibilizar la compleja situación social que atraviesa la Argentina, con sus clásicas consignas de ‘Tierra, Techo y Trabajo’ y, en esta oportunidad, con el reclamo de la prórroga de la ley de Emergencia Social. Coincidiendo con la celebración de San Cayetano, el conglomerado de organizaciones que encabezan la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), la Corriente Clasista y Combativa (CCC), el Frente Darío Santillan, Barrios de Pie, FOL MTD, entre otros, partieron de la básilica de Liniers, hacia el Congreso de la Nación, donde la diputada rionegrina Silvia Horne, acompañada de dirigentes sociales y sindicales, presentó el proyecto de prórroga de la Ley de Emergencia Social, que firmaron también los diputados y las diputadas Araceli Ferreyra, Felipe Solá, Agustín Rossi, Lucila De Ponti, Leonardo Grosso, Victoria Donda, Carolina Moisés y Cecilia Moreau.

En Río Negro, las movilizaciones principales se realizaron en Viedma, Roca, Cipolletti y Bariloche, al tiempo que se hubo concentraciones en distintas localidades. Acompañaron las dos CTA, gremios de la CGT y movimientos sociales, políticos y estudiantiles.

En Viedma se presentó un documento en el que se denunció “el escándalo del hambre y la pobreza, escándalo agravado por la incorporación de cuatro millones de hermanos a las filas de los hambreados desde que asumió este gobierno. Un tercio de nuestro pueblo es pobre, uno de cada dos niños tiene problemas de alimentación, la inflación de este año supera el 40% y afecta principalmente los alimentos, las políticas alimentarias son claramente insuficientes y los miles de comedores que sostenemos en todo el país para intentar atender esta emergencia no dan abasto”.

Reclamaron la declaración de la emergencia alimentaria, la aprobación de la ley de góndolas, la aplicación de un programa urgente para reforzar las raciones en los comedores escolares y comunitarios, el abastecimiento de productos alimentarios básicos para los sectores populares a precios justos, el fortalecimiento de los mecanismos de abastecimiento popular como los nodos y ferias.

Destacan que en el último año se perdieron 200 puestos de trabajo asalariado registrado en el sector privado. “También denunciamos la silenciosa precarización del trabajo que disfraza de autoempleo el fraude laboral a través de las grandes plataformas informáticas” y señalaron que desde la asunción de Macri el pueblo argentino sufrió “una constante pérdida de puestos laborales y el salario real de trabajadores activos y pasivos, en particular el salario mínimo vital y móvil y las jubilaciones mínimas, ha perdido gran parte de su poder adquisitivo”.

Esta es la cuarta marcha de San Cayetano que hacen los movimientos. La primera fue en agosto de 2016, cuando el gobierno de Mauricio Macri llevaba 8 meses; la de este año tiene como telón de fondo no sólo el altísimo nivel de pobreza –que según el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica ya está en el 35 por ciento– y de desocupación, sino también el condimento de la cercanía de las elecciones.

“Al gobierno le decimos que no se puede ir más para atrás”, sostuvo Esteban Castro. El dirigente de la CTEP señaló que la propuesta de los movimientos está contenida en los seis proyectos de ley presentados al Congreso, de prórroga de la Emergencia Social (ya que la vigente vence este año), de Emergencia Alimentaria, en Adicciones y Violencia de Género, Infraestructura Social, Agricultura Familiar y Presupuesto para el mejoramiento de los barrios populares.

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