“Hace dos años murió nuestra hija por violencia obstétrica y mala praxis en el hospital Pedro Ecay de Patagones y quisimos recordar el hecho con 40 azulejos de memoria y ya los arrancaron”.
Así lo denunció Natalia Ríos, mamá que el 2 de agosto del 2017 perdió a su beba recién nacida “por asfixia”.
La dolida madre recordó detalles lamentables de la mala atención porque “estuvimos 7 horas y media con trabajo de parto y nunca llegó un médico”
“En todo momento estuve atendida por una partera y una enfermera ue, además me practicaron “maniobras de Cristeler” que están prohíbidas en gran parte del mundo y desaconsejadas en la Argentina por violentas y peligrosas. En ese proceso yo me desmayé y desgarré”, sintetizó.
Nati contó que “anoche fuimos al hospital de Patagones y colocamos 40 azulejos con mensajes a favor del parto bien atendido, pero esta mañana ya habían sido arrancados por el personal”.
Desde hace dos años se sustancia una causa judicial en Bahía Blanca donde Natalia y su esposo responsabilizan “a la partera, al médico que nunca apareció y al hospital” por la muerte de la beba.
“La beba nació deprimida y nunca se planteó en ese momento derivarla inmediatamente al hospital Zatti de Viedma que está a cinco minutos y que tiene muy buena pediatría. En cambio, ya con el paso de las horas se dispuso una derivación a Bahía Blanca pero luego se desestimó porque nos dijeron que igual se iba a morir”, contó la madre al recordar esos momentos de destrato innegable.
Las trabas burocráticas, la justicia lenta, los inconvenientes en conseguir un médico perito para ascultar la mala praxis fueron detallados por Natalia en una extensa nota en “El Tendal radio” por FM Signos, 90.9