A mi no me la cuentan, gordo..
A mi, no…
Calle Irigoyen, oficinita de dos por tres, una lamparita y una computadora y un par de cuadros del loco Mastrángelo.
El “cabezón” Román y “La Ribera”…
Y vos y yo y los tres con sólo un paquetito de galletitas “Rumba” y la pelea de todos los días con ustedes dos.
-“Por lo menos compren las Mellizas che, son más sanas!!”
Y la cantinela de siempre y tu risa cómplice con el negro
-“Vos cállate que en Stroeder comías galleta de campo”…
y meta risa nomás…
Por que así fue la cosa.
Sin laburo y los tres a punto de extinción, sólo quedaba la dignidad y pelearla con lo más simple: el laburo.
y ni para vianda había
Apenas para un paquetito de galletitas y una lata de gaseosa que se apuraba en tres sorbos.
Y tu locura de “Ecomarca” y el apoyo a todo el mundo
Y el cumple de 15 de mi hija
y los sorrentinos en el km 966 que son siete…SIETE!!! y no cinco como en todos lados!!!
Y tus historias como caddy y el club de Golf
Y Susana
Y el orgullo de tu hija abogada
Y los mellis
Y tus otros pibes
y La Parca que este año se empecina a llevarse gente buena…
Chau Gordo…yo sí lo sé…yo sé de tus llamados cada 7 de junio y cada 4 de julio…si amigo, yo lo sé…
No te prometo que no te voy a olvidar; al final, uno es efímero y poco eterno.
Pero si sé que cada vez que entre a un kiosko o en una góndola vea un paquetito de RUMBAS sé que me voy a acordar de tu dignidad…
Si mi loco…
yo lo sé!!!

- Publicidad -