La frase tan remanida que “nadie resiste un archivo” cae de perillas en torno a la figura del ministro de Economía de Río Negro, Agustín Domingo, ya que hace apenas un mes declaró a este medio que “la provincia tiene una realidad financiera sin problemas” y “la deuda que se contrae es para construir obra pública”.
Hoy, esa definición se da de bruces con la necesidad que impone ahora pedir 2 mil millones de pesos para pagar sueldos y aguinaldos y engrosar la deuda pública provincial.
El 27 de mayo pasado Domingo afirmó en “El Tendal radio” por FM Signos que “nuestra situación si bien no es holgada, porque siempre se corre por debajo de la inflación, es financieramente solvente porque no tomamos deuda pública sino para destinarla a la obra pública”.
Las declaraciones del ministro se dieron en una saga de medios, cerrando el periplo inlcuso en el influyente diario Río Negro por esos mismos días.
La pregunta asoma y la respuesta surge de Perogrullo: qué movilizó a un ministro que habitualmente no hace declaraciones a realizar un raid mediático para decir que la provincia era un lujo?
Simple.
Alguien debía leer que Río Negro es confiable.
Alguien muy influyente como para decidir que lleguen 2.000 millones de pesos.