El caso de abuso sexual que tiene ya dos detenidos, entre ellos un Comisario de la policía rionegrina, podría tener en las próximas horas más novedades si se confirman las detenciones previstas por la fiscalía como resultado de la Cámara Gesell realizada el pasado viernes, tanto a una menor como a adultos que habían denunciado los hechos.
Este medio pudo establecer la existencia de “elementos de prueba contundentes”, que generarían incluso más detenciones.
Como se recodará, la denuncia primogénita fue presentada por cuatro adultos alarmados por los hechos que se iban conociendo en el Balneario El Cóndor.
Según testimonios recogidos por “eltendal.online” la parición de esos elementos contundentes de prueba habrían acelerado las actuaciones judiciales con las correspondientes detenciones con el agregado de los resultados en Cámara Gesell.
“Estos delitos existieron siempre, el tema es que siempre fueron de muy difícil probanza porque estamos hablando de una criatura, por un lado, y un adulto, por el otro. A partir de los años 90 con la Declaración Internacional de los Derechos del Niño y el principio de que ante dos situaciones enfrentadas prima el interés superior del niño, se empieza a escuchar más al chico. Esto es escucharlo profesionalmente. Los jueces y funcionarios del Poder Judicial dijeron “nosotros no estamos capacitados para esto”. Así, en la ley sale que los que deben hacer esta declaración testimonial son otros profesionales, en este caso, psicólogos especialistas en niños”, cuenta Osvaldo Varela, profesor titular plenario de Psicología Jurídica de la facultad de Psicología de la UBA.
“La Cámara Gesell es un instrumento para tomar el examen, aunque podría tomarse sin él. Se hace como una garantía para, tanto víctima como victimario, poder presenciar toda la evaluación”, explicó. Consta de dos habitaciones divididas por “un espejo de un lado y un transparente del otro”.
“Esta pericia es testimonial, significa que no puede ser repetida porque no se puede revictimizar al chico. Por eso es grabada y filmada”, remarcó y agregó que “si el juez la quiere convertir en prueba la convierte, el tema es que no es solamente esa la prueba definitoria”.
También destacó que el especialista “nota cuando un chico está preparado”, es decir, cuando fue instruido a decir determinadas cosas.
Del otro lado pueden estar presentes “el juez o el secretario general, el abogado defensor y el acusador, puede estar el fiscal o asesor de menores y los peritos de ambas partes”.
Por último, Varela dio su opinión sobre este instrumento y dijo: “Los psicólogos nos resistimos bastante al hecho que seamos nosotros los que tomemos la declaración testimonial. Primero, porque ser psicólogo no significa estar preparado para atender este tipo de casos y, segundo, detectamos la realidad psíquica y no la real. Tener que tomar declaraciones indagatorias no es muy bien recibido, se hace porque lo ordena el juez pero no es lo más apropiado”.és de la Cámara Gesell.

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