Momentos de tensión en la Legislatura de Río Negro en la víspera a la sesión ordinaria que aprobará el Consenso físcal con la Nación.

Trabajadores enrolados en el Sindicato judiciales tomaron tres pisos del edificio, entre ellos el de Presidencia, mientras en el hall central los trabajadores legislativos llevaban adelante una asamblea convocada por el titular del gremio Alejandro Gatica.

La posibilidad cierta de aumentar el mínimo del impuesto a las Ganancias afecta directamente a los asalariados de estos dos sectores, entre los sueldos más altos del estado.

Además, trascendieron otro tipo de quitas como el de “responsabilidad funcional” que en el caso de los legislativos asciende a porcentajes que oscilan entre el 30 y 50 por ciento de los haberes.

La situación vivida por el oficialista legislador Facundo López, increpado duramente por un trabajador, motivó una denuncia del parlamentario que derivó en la presencia de muchos efectivos policiales, el Jefe de la unidad regional y de dos fiscales.

El insólito episodio, que significa que un gremio tome la sede laboral de otro sindicato mientras este está realizando una asamblea en el mismo lugar, no registra precedentes en la rica historia del gremialismo argentino.

No hubo rémoras del pasado y todo se desarrolla en tenso clima, mientras los legisladores acuden a las reuniones de Comisiones tal lo previsto en el reglamento interno de cara a una nueva sesión.

La posibilidad de aprobar el proyecto, aún con aplicación recién dentro de 120 días, implica para el gobierno de Weretilneck poder hacer frente al pago de salarios en el último cuatrimestre.

De allí la necesidad política ante la urgencia de los trabajadores.